Pinchevsky cobró como “full time” en Toay durante 6 años, aunque no trabajó

Pinchevsky cobró como “full time” en Toay durante 6 años, aunque no trabajó
Eduardo Pinchevsky, “Paco”: el sumario que le iniciaron nunca terminó. Ahora pide su retiro. El médico aparece citado en un informe de la Comisión Argentina de Derechos Humanos: es presentado como un “delator”, que contribuyó con la represión.

El médico Eduardo Pinchevsky, que presentó su renuncia el 30 de julio, cobró su sueldo como médico “full time” durante unos seis años, en que apareció como trabajador del hospital de Toay, pese a que no cumplió esas tareas.

Pinchevsky es un médico que fue acusado de colaborar con los represores durante la dictadura militar.

La situación del profesional -apartado a partir del costo político que produjo su designación en un lugar jerárquico, durante la gestión de Carlos Verna como gobernador- fue absolutamente irregular, ya que se le inició un sumario en el año 2006, que nunca llegó a su término.

Fuentes gremiales y del área de Salud Pública confirmaron ayer a El Diario que Pinchevsky cobró su salario como médico “full time”, con lo cual se estima que percibía alrededor de unos 14.000 pesos mensuales en la actualidad.

Formalmente, Pinchevsky era agente categoría 6 (Rama Profesional con 44 horas semanales de labor y Dedicación Exclusiva) de la Ley 1279, de Salud, perteneciente a la Subsecretaría de Salud.

Tal como informó El Diario, a Pinchevsky le aceptaron la renuncia a partir del 30 de julio de este año. Aparece, en realidad, como “condicionada a los resultados del sumario administrativo”, que se tramita por el expediente número 1272/2006.

Sumario sin resolución

A Pinchevsky se lo vinculó a la represión en el campo de concentración La Perla, en Córdoba. En ese momento, el gobernador era Verna, que lo había nombrado funcionario.

Cuando estalló el escándalo, el Gobierno decidió no pagar más costos políticos: se le inició un sumario en el Ministerio de Gobierno, que a seis años del inicio no ha tenido resolución.

Pinchevsky fue desplazado en febrero de 2006 cuando trascendió su participación en La Perla. Antes, era coordinador ejecutivo de Capacitación del Recurso Humano. Le dieron ese cargo en diciembre de 2003.

Antes había sido director del hospital de Toay. La esposa del médico, Blanca Soto, fue funcionaria del intendente de Santa Rosa destituido, Juan Carlos Tierno, en 2007.

“Paco”, el delator

El médico aparece citado en un informe de la Comisión Argentina de Derechos Humanos, elaborado en Madrid en 1980, que describe la situación en el campo “La Perla”, de Córdoba. Allí es presentado como un “delator”, que contribuyó con la represión. El informe señala al médico Eduardo Pinchevsky como uno de los responsables del asesinato de “Kung Fu” Aguirre, un dirigente montonero.

Dice que el médico se jactaba de tener “un dedo magnético” y que fue uno de los organizadores del colaboracionismo. “Pinchevsky cayó en las formas más ruines de la colaboración y la delación”, asevera la documentación que giró en 2006 la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a la Provincia.

Ese informe, girado por el área de Derechos Humanos, indica que los testimonios de los sobrevivientes fueron ratificados ante la CONADEP y en sede judicial. Pinchevsky aparece mencionado por su apellido, como Osvaldo Pinchevsky o como Eduardo Pinchevsky. “De la lectura de los testimonios se extrae que, siempre, más allá de la denominación, se está tratando de la misma persona, que su alias era “Paco”, y que era estudiante de medicina, oriundo de La Plata”, indica en la nota cursada a Bienestar Social por el fallecido Eduardo Luis Duhalde, entonces secretario de Derechos Humanos de la Nación.

El informe incluye a Pinchevsky como “civil adscripto a Inteligencia del Ejército”. El relato que se hace de sus actividades coincide con lo que explican otra bibliografía y otras fuentes. En un párrafo, el informe dice que “muchas de las tareas de inteligencia eran realizadas por un grupo de prisioneros que colaboraron decididamente con la represión”, entre ellos Pinchevsky. “Con un poco de presión sobre él, los oficiales de Inteligencia obtenían todo. Se desesperaba por ‘marcar’. Por ejemplo, cuando realizaba un reconocimiento en el archivo fotográfico de La Perla, y no lograba identificar a nadie, repasaba una y otra vez el material mientras exclamaba, contrariado: ‘¡Cómo puede ser que no reconozca a nadie!’”.

A Pinchevsky se lo cita como ex aspirante montonero, integrante de la mesa regional de la Juventud Universitaria Peronista de Córdoba, detenido el 8 de julio del ’76 “y actualmente integrado como civil adscripto en el Destacamento 141 (Grupo ‘Calle’) que se desempeña simultáneamente como oficinista en la Municipalidad de Córdoba, en uno de los puestos de trabajo suministrados al Ejército para realizar tareas de control político”.

El informe también indica otra fecha respecto del secuestro de Pinchevsky: el 8 de junio del ’76. Señala que a partir de su llegada a “La Perla”, junto con Andrés “Chacho” Remondegui, se inicia “un proceso peculiar, que no es inédito, de organización de la colaboración”.

“El ingreso de Pinchevsky a La Perla comenzó a perfilar el posterior desarrollo e integración de un equipo para tareas de contrainsurgencia dirigidas contra Montoneros y el Partido Comunista Argentino. Pinchevsky llegó a La Perla colaborando”, asevera el documento.

“Su llegada -añadió- produjo una sensación de irrealidad entre los prisioneros. Sin vendas, con una valija en la mano, sonriente, bien vestido, provisto de cigarrillos y de diversos elementos de higiene personal. Al principio durmió en las oficinas. Nunca conoció la tortura. Pero a las 48 horas de permanecer en el campo, él repetía en voz alta, delante de otros prisioneros: ‘Siempre admiré a la oficialidad joven del Ejército’”.

“Es evidente que la colaboración de estos prisioneros fue fundamental para tornar más eficaz la represión. En La Plata delataron a unos 40 activistas y militantes y provocaron la muerte de otros tantos más. Durante el tiempo que ellos permanecieron en esa ciudad, capital de la provincia de Buenos Aires, elaboraron además un manual de contrainsurgencia. Ella (‘La Gorda’) quedó en La Plata, trabajando en forma orgánica en la Policía”, asegura.

La Comisión dijo también que “a su regreso a La Perla, Pinchevsky hacía ostentación ante los prisioneros de ‘su’ campaña en La Plata. Según él, prácticamente los colaboradores habían dirigido a las fuerzas represivas”.

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