Pese al fallo de la Corte Suprema de Justicia que establece el derecho de las mujeres violadas a practicarse un aborto en caso de quedar embarazadas cono producto del abuso, en Pilar, esa práctica no será automática.
Así lo informó el secretario de Salud de la Comuna, Pablo Atchabahián. En una entrevista concedida ayer al programa radial SOS Noticias, el funcionario dejó ver el nivel de duda que existe sobre el espinoso tema y señaló que aún están en busca de certezas que no sólo garanticen la seguridad a las pacientes a las que se les practique un aborto, sino también a los médicos que lo realicen.
“Este tema es muy nuevo y desde el punto de vista del sistema de salud tenemos que empezar a interiorizarnos sobre los alcances de la ley, cuál es la letra chica y conocer los derechos y obligaciones tanto del paciente como del sistema de salud o del mismo médico”, señaló Atchabahián.
El médico sostuvo que la aplicación del fallo judicial no será automática: “No creo que una persona que venga a un hospital y diga ‘fui violada o abusada’, por ese solo hecho nosotros podamos aplicar el aborto”.
“Habrá que ver cuál es la instancia legal que a nosotros como profesionales o como sistema de salud nos habilite a la práctica de un aborto seguro tanto desde el punto de vista médico para el paciente como desde el punto de vista legal”, definió.
Conciencia
Para Atchabahián, además de las cuestiones legales, en temas tan sensibles debería también tenerse en cuenta una cláusula de conciencia que permita a los médicos no participar de esas intervenciones.
En ese aspecto, puso como ejemplo los casos de esterilización quirúrgica, que está reglamentada por ley pero sin embargo no todo profesional está obligado a practicarla.
“En ligadura de trompas y vasectomía, que también está reglamentado desde hace un par de años y hoy se aplica, hay médicos se niegan por temas de principios éticos y religiosos”, contó.
Por eso, sostuvo que “hay que ver cómo se pone en práctica. Hay muchas cosas que están reglamentadas y las aplicaciones son parciales”.
El tema “es algo que se habla (entre los médicos), especialmente en los lugares donde se atienden partos como en el Meisner”, dijo Atchabahián. Y fue categórico: “Hoy te podría decir que ningún médico de la maternidad está éticamente de acuerdo con la práctica del aborto libre”.
De todos modos, dijo que “en estos casos (de abusos o violaciones) uno tiene más reparos y más allá de la cuestión religiosa trata de humanizar las prácticas médicas. Si hubo violación, uno tendría que tenerlo en cuenta, y si el aborto es la decisión del paciente me parece bien que la instancia judicial no esté en el medio, porque realmente nos traba muchísimo”.
Asimismo, aclaró que se “debe tener la cobertura de que más allá de las creencias de cada profesional, el sistema acuda a las reglamentaciones de cada legalidad”.
Hasta el momento, no hay protocolos que definan a los médicos cómo actuar. “Es un hecho sumamente nuevo y lo que tenemos que hacer es ponernos de acuerdo con los jueces como para que haya alguna intervención policial para constatar el hecho y que deje cubiertos a los médicos para tener la certeza de que existió el abuso”, sostuvo el funcionario.
De ese modo, explicó que si hoy se diera el caso de que una paciente llega al hospital solicitando abortar el embarazo producto de una violación, “tenemos que dar intervención policial y se disparan todas las instancias dentro del sistema de salud: asistentes sociales, psicólogos, médicos, y se constatará el hecho. En base a eso se trabaja con el juzgado, los asistentes sociales, y a nivel policial”, explicó. “Esta no es una práctica que se deba realizar de urgencia, da tiempo para tener todo el marco médico y legal en orden”, dijo.
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