El ex senador Adolfo Zaldívar es un político muy relacionado con la Argentina.
Clarín se comunicó ayer telefónicamente con gente muy cercana a Zaldívar, quienes confirmaron que el ex presidente del Senado chileno había aceptado conducir la delegación diplomática de la calle Tagle. Zaldívar proviene de una familia con antepasados argentinos, presidió entre 1985 y 1988 el Foro de Integración Política Chileno-Argentino y es viejo conocido del matrimonio Kirchner, desde cuando la presidenta y el ex presidente aún vivían en la Patagonia.
La salida de Zaldívar de la DC sigue siendo un episodio traumático del final de la Concertación, la coalición de centroizquierda que gobernó Chile por 20 años. Ocurrió cuando Zaldívar votó en contra de una nueva inyección presupuestaria para el Transantiago, el sistema de transportes que supuso graves cuestionamientos para el gobierno de Bachelet, lo que terminó de enfrentarlo con sus ex socios.
Ahora bien, la cancillería chilena y el gobierno de Piñera parecen haber tomado nota del episodio de Otero porque, si bien hay cuestionamientos a la disciplina partidaria de Zaldívar, difícilmente los haya en materia de derechos humanos, el punto que le costó el cargo a su antecesor. Zaldívar fue uno de los fundadores de la Comisión chilena de derechos humanos e incluso representó como abogado a víctimas de la represión de Pinochet, lo que ya sería un gran punto a su favor.
Según su entorno, el inminente embajador está particularmente interesado en trabajar la cuestión de los límites fronterizos entre Chile y Argentina, un punto de la agenda bilateral que cobró fuerza en la última cumbre iberoamericana de Madrid, cuando el presidente Piñera deslizó que los Hielos Continentales era una “cuestión pendiente” entre ambos países.
En tanto, el ex embajador Otero hizo nuevas declaraciones ayer, cuando fue a votar en las internas de Renovación Nacional, su partido y el de Piñera. Se lo vio firme, fiel a sí mismo cuando dijo: “No le tengo rencor a nadie. Cada uno tiene su manera de ser. Mis pensamientos nunca los he ocultado, y eso es todo”.

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