Cómo piensa Pérez y cuáles serán los ejes principales de su gestión

Cómo piensa Pérez y cuáles serán los ejes principales de su gestión
Francisco Pérez no parece dispuesto a tomar decisiones apresuradas respecto de las denuncias en Irrigación. “No soy juez sino gobernador”, dijo en una extensa entrevista con periodistas de Los Andes. El flamante mandatario anticipó que quiere una provincia con una economía “diversificada” y articulada con la Nación. En esta edición, un resumen de sus prioridades en cada área.
Paco ya no es Paco, aunque él prefiere que le sigan diciendo así. Francisco Pérez es desde el viernes el gobernador de Mendoza con todo lo que implica semejante rótulo y por ello ya no habla de “posibles” sino de acciones concretas que reflejará hasta 2015 durante su gestión. En su discurso ya no hay medias tintas. Dice lo que quiere, sin filtros, con conceptos de cancha y con el fuerte temperamento que lo evidencia en el rojizo tono que, por momentos, va tiñendo su rostro.

Durante una entrevista realizada en este diario, a la que llegó acompañado por el ahora secretario coordinador de Gabinete, Eduardo Bauzá, el mandatario en funciones adelantó su programa de gobierno proyectado para cuatro años.

La delicada situación de Irrigación, el debate de los sueldos de estatales y funcionarios públicos, su relación con el vicegobernador, Carlos Ciurca, con el Gobierno nacional y con las diversas corporaciones, son algunas de las reflexiones políticas que Pérez profundizó junto a las acciones que llevará adelante en Educación, Cultura, Deportes y Agroindustria.

-¿Qué va a hacer con el que se encamina a ser el primer problema del año, el presupuesto?

-Lo primero que hay que decir es que voy a enviar la ley Impositiva y Avalúo que te marca el perfil de presupuesto y, la semana del 23, enviaré la pauta oficial. Ya estamos trabajando. La primera reunión fue el domingo y nos reunimos cada hora y media con Marcelo Costa y un equipo técnico que recibe a cada área para ver el mínimo que plantea cada ministro.

-¿El déficit es excesivo?

-No. Es un déficit flotante de siete u ocho puntos que no es para alarmarse pero sí para cuidarse y fundamentalmente para entender que la masa salarial no debe superar el 54 por ciento actual. Queremos cerrar algunos baches con el crédito de los 431 millones que está llegando y, otra parte, con otros créditos en base a las garantías de la regalías petrolíferas ya que las queremos destinar, junto al canon extraordinario y lo que se consiguió de las prórrogas de los contratos petroleros, a Infraestructura, fundamentalmente a vivienda.

-Con las condiciones presupuestarias, ¿va a poder hacer 12 mil casas nuevas en cuatro años, como prometió?

-De piso. Si sacamos los números mínimos van a ser muchas más. Hoy estamos hablando de que esta gestión ha hecho 2.400 viviendas a través del IPV, más 1.000 que se hablan desde la Nación a través de un cupo privado, más 1.500 otorgando créditos individuales a clase media por 200 mil pesos. Así, estamos hablando de más de 5.400 viviendas por año que puede ser el techo. Yo fui muy prudente porque el que se quema con leche mira a la vaca con miedo. Ya nos quemamos con leche en 2007, no íbamos a resistir otra deuda con la gente por lo que traté de ser coherente.

-¿Cómo va a manejar la relación con los gremios?

-Vamos a crear el cuerpo central paritario en el ámbito del Ministerio de Trabajo, Justicia y Gobierno con un representante contable y jurídico de cada área ministerial que responderán a directivas expresas mías coordinados con este ministro y el de Hacienda. Creo que ahí no sólo se discute la política salarial sino las condiciones de trabajo. Las paritarias se abren en marzo. Hay que ver cuál es la línea que se marca a nivel nacional y, en esto, no para ser súbditos de la Nación sino para tener una coordinación. Creo que desde la Nación se está haciendo una sintonía fina desde lo financiero y desde la económico por lo que debemos responder a lo mismo y, sobre todo, hay que ser muy cuidadosos de las experiencias paritarias que se puedan realizar para que no se nos dispare la masa salarial.

-Antes de enviar el presupuesto, ¿se va a reunir con los gremios?

-Nos hemos estado reuniendo con el SUTE. Acordamos que el piso o techo saldrá de la discusión salarial de los gremios nacionales como Ctera. El Gobierno nacional habla de 15 puntos y hay que ver cómo repercute eso en la finanzas.

-¿Está en sus planes aumentar el sueldo de los funcionarios?

-Sí. Estamos consultando si lo hacemos antes o después de las paritarias pero con el aporte técnico de todos los organismos de la sociedad civil. La idea es sincerar el cinismo que representan hoy los sueldos. Hoy un subdirector o un médico de OSEP gana más de 10 mil pesos limpios y el gobernador 12 mil; un ministro como era yo 9.500 pesos. Es complicado conseguir gente. De unos 20 ofrecimientos sólo uno aceptó. No es fácil, por ejemplo, conseguir un Díaz Russo (ministro de Salud).

-¿Qué decisión ha tomado sobre Rentas?

-Estamos analizando convertirla en una agencia eficiente de recaudación pero también mejorar el servicio de contribuyentes para lo que tiene que ser todo vía on line. No se puede concebir que tanto Rentas como Catastro sigan teniendo sistemas obsoletos o menos de 25 inspectores. Marcelo Costa (ministro de Hacienda) para esa dirección está pensando en un hombre de la AFIP.

-¿Cuál va a ser su relación con la Nación teniendo en cuenta el estilo del kirchnerismo?

-De respeto y articulación. No creo en una provincia aislada sino en la integración. La provincia tiene que dar señales claras de eficiencia en la administración. Si la Nación está tomando medidas como la quita de subsidios, no puedo ir a pedirle 500 millones en ATN para que me banque el déficit que acarree por mala administración. A la Presidenta no hay que llevarle problemas sino análisis y una propuesta superadora como, por ejemplo, con la promoción industrial.

-Con la oposición, ¿cuál va a ser su vínculo?

-Creo en el consenso y en la discusión política y, por supuesto, en el equilibrio de la distribución de fondos. No hablamos de 12 intendentes sino de 18 pero hay que aclarar que debe haber un ida y vuelta para no entrar en el cinismo.

-¿Qué peso tiene Carlos Ciurca en sus decisiones?

-Vamos a marcar un estilo y vamos a recuperar la institución gobernador-vicegobernador ya que ha estado muy vapuleada desde Llaver y Genoud o con Bordón y Lafalla. Creo que el único que sostuvo la línea fue Jaliff y si estamos hablando de un posicionamiento necesitamos una dupla que juegue. Somos amigos, opinamos diferente pero nos complementamos muy bien y esto es importante a futuro para trabajar, por ejemplo, en la reforma de la Constitución provincial. Yo siempre le digo al Carlos: “Vos quedate con la discusión y armá”, porque él se siente cómodo con eso del blanco, no blanco, azules, verdes amarillos... Yo me voy para otro lado, dividámonos la tarea. El que mucho abarca poco aprieta.

-¿Promete cumplir con la reforma política?

-Me comprometo, claro. La lectura y la lección que nos dieron las primarias abiertas habla a las claras. En verdad, fueron una señal en contra de los aparatos políticos.

-¿Y esto está atado a la reforma constitucional?

-No podemos seguir haciendo debates aislados ya que venimos con enmiendas año tras año. De esta manera, la reforma se está dando pero no en forma integral, ni en un compendio ni en una planificación estratégica sino de acuerdo a situaciones coyunturales. Voy por la reforma constitucional pero no por la reelección sino porque cumple, en 2016, cien años y no tiene un instituto de defensa del medio ambiente, por ejemplo.

-Pero si quiere abordar la reelección del gobernador...

-Hay que plantear por qué todos pueden acceder a la reelección indefinida. Si ahora Cristina dice vamos por la evaluación del docente ¿por qué no evaluamos a los miembros del Tribunal de Cuentas donde hay miembros que no saben llegar a la casa? No podés estar 30 años sentado en un lugar, es una cosa increíble. Lo mismo con la Suprema Corte. Siguen siendo compartimentos estancos.

-Con respecto a Irrigación, ¿no se siente obligado a tomar una decisión?

-Creo que es una situación atípica la que se está viviendo y mi rol no es ser juez sino gobernador. Éste es un problema que lo analizo desde dos puntos de vista. Uno jurídico, que lo va a resolver por un lado la Justicia con la causa que lleva el fiscal Garay y, por otro, con el Jury. Después es un problema que se ha tornado político y los problemas políticos se resuelven con política y decisiones de este estilo.

-¿Como cuáles?

-Creo que hay mucho por hacer en el Departamento General de Irrigación: desde las ausencias a otros grandes temas. Hay 173 inspecciones de cauce que no tienen control externo del manejo de dineros públicos. Es la única institución que no es auditada por el Tribunal de Cuentas pese a que sí tiene una auditoría interna.

Eso como la reelección indefinida de los inspectores de cauce me parece que son discusiones dentro de una reforma constitucional y política reclamada por la sociedad. Voy a ir en las distintas etapas tomando decisiones políticas. No voy a mirar hacia el costado pero tampoco voy a emitir juicios de valor. Hay que entender que a esta provincia la gobierna la política y no las corporaciones empresarias, ni mediáticas ni judiciales.

-Pareciera que los números no dan para condenar a Frigerio. Hacen falta 12 votos y hay 11....

-Cambió la composición del Jury. Yo hago otra lectura. Necesito anteojos, pero veo que este proceso explota en la Vendimia.

-Su posición al respecto lo va a posicionar políticamente...

-En esto no hay que caer en la demagogia Se tejieron muchas teorías en la elección de autoridades de bloque y terminó siendo lo que yo pensaba: en un equilibrio político al igual que ocurrió con mi gabinete. Acá va a pasar lo mismo. El líder se construye, no nací con un liderazgo, lo tengo que construir y en esa construcción tenés que ir paso a paso.

-Pero en Irrigación se necesitan decisiones…

-Y estoy dispuesto a tomarlas… Todo el peronismo es consciente de lo que pasa y yo soy consciente de lo que quiero para el futuro de Irrigación: perfiles técnicos, con criterio político.

-¿Va a permitir la minería?

-Creo que hay que tener muchas discusiones, serias y responsables. Con la aplicación de la Ley de Ordenamiento Territorial se va a ir aclarando el panorama. Si estamos tratado de discutir las políticas con consenso y participación, será la sociedad la que discuta estos temas. Malargüe querrá minería y San Carlos, no.

-¿Cree que hay un rechazo tajante a esta actividad?

-Me parece que hay mucho de ficción y de desconocimiento. Esto lo vimos en los talleres de escucha de Tunuyán, donde de los 45 participantes, tres se oponían y 42 tenían desconocimiento por lo que ante esto te dicen que no. Además, considero que hay que trabajar en un Estado confiable y esto tiene que ver con los servicios, la movilidad, la eficiencia en los controles.

-¿La Nación le ha pedido algo al respecto?

-No, en lo absoluto, Hay respeto total por la autonomía provincial. Julio De Vido ha sido muy claro al decirme que va a ser muy respetuoso de lo que diga la gente en Mendoza.

Comentá la nota