Fue luego de anunciar su acompañamiento al Gobierno nacional con la denuncia sobre “militarización” del archipiélago del Mar Argentino. En 2011, otras fuerzas intentaron que se llame Carlos Gardel y Raúl Ricardo Alfonsín. Su actual nombre, Ministro Pistarini, recuerda al funcionario peronista que fue su ideólogo.
La solicitud es para que también se lleve a cabo un emplazamiento recordatorio a los caídos en la Guerra de Malvinas en el predio que ocupa en Ezeiza. “Las islas nos pertenecen desde todo punto de vista desde el cual se puede analizar la cuestión, ya sea desde lo geográfico como de lo histórico, por nombrar los ejemplos más contundentes para basar nuestro derecho”, argumentó el legislador de la ciudad de Buenos Aires.
“Este año se cumplen treinta años de la guerra de Malvinas y ningún cambió ha acontecido en la situación arribada en 1982. Que la lucha de nuestro pueblo no haya sido en vano”, clamó el hombre del PRO.
La aeroestación más importante del país, que mantiene su actual nombre en homenaje al ministro de Obras Públicas de Juan Domingo Perón al concretarse la obra -en 1949-, ya había sido blanco de varios de estos intentos en 2011, el último, en diciembre, cuando los senadores radicales Ernesto Sanz y Mario Cimadevilla presentaron un proyecto de ley para cambiarlo a Raúl Ricardo Alfonsín, en lo que consideraron un “justo homenaje al presidente de la democracia recuperada”.
Anteriormente, a medidos de año, el entonces hombre del Peronismo Federal, Felipe Solá requirió a sus pares congresistas que aprueben un texto interpuesto para que pase a llamarse Carlos Gardel, un gesto que emulaba lo ocurrido en Río de Janeiro donde se decidió homenajear al músico Tom Jobin y en Liverpool, en el aeropuerto John Lennon. “Es lo mejor nominar como Carlos Gardel a este lugar que hace de puerta de entrada y salida de nuestro país”, señaló por entones el grupo de diputados ‘felipistas’ autor del proyecto formal.
Gestos medidos
La fuerte adhesión política que evidenció gran parte del arco opositor, no sólo asistiendo a la convocatoria presidencial, sino también sumándose con propuestas simbólicas como la que Ritondo manifestó para Ezeiza, sorprendió a kirchneristas y ajenos. Sin embargo, todos los ‘gestos’ son medidos, buscan dejar en claro que no hay un gran ‘acuerdo nacional’ como sugirió hace unos días justamente un sector del radicalismo que busca alinearse bajo la figura ‘presidenciable’ de Mauricio Macri.
A la denuncia oficial sobre la “militarización” británica del archipiélago, el PRO respondió con el pedido de redenominación, y ésta fue dada a conocer el mismo día que el gobernador provincial anunció -junto al intendente Pablo Bruera- que la Provincia comenzará en marzo a reconvertir el aeródromo platense en un aeropuerto internacional con capacidad incluso para operaciones de carga, como el del conurbano.






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