Vecinos juntan firmas y preparan un informe. Es por la cantidad de accidentes que suceden en el tramo que une Basavilbaso con Gualeguaychú. Los baches son profundos y no está señalizada.
Cansados de no tener respuestas se reunieron el sábado pasado y preparan diferentes iniciativas con la intención de ser escuchados.
El 15 de mayo UNO publicó la noticia de la muerte de un hombre que había tenido un accidente sobre la ruta 20. También falleció unos días antes su mujer que lo acompañaba: el choque habría sido de frente contra un camión.
El viernes 9 de marzo otra noticia daba cuenta del desmoronamiento de un terraplén sobre la misma ruta. Cinco días antes, una crónica contaba que un joven motociclista estaba en coma y otro había resultado herido por otro accidente.
El 28 de enero una camioneta volcó sobre la cinta asfáltica, por suerte esta vez las heridas de los ocupantes no fueron de gravedad. La lista sigue mes a mes. Solo falta poner en un buscador de Internet: “Accidentes en la ruta 20 de Entre Ríos”. Esta es la situación que motivo a vecinos de Gualeguaychú, Urdinarrain, Basavilbaso y de las Aldeas San Antonio y San Juan a buscar y exigir una solución.
Un peligro constante
La ruta no tiene banquina o tiene baches importantes en su lugar. Cualquiera que se salga de la cinta asfáltica puede perder el control del vehículo. Además hay tramos abovedados que cuando llueve se llenan de agua se arma como una pileta peligrosa.
Como si fuera poco la señalización sobre el asfalto no existe, ni siquiera está demarcada la línea blanca que determina el comienzo de la ruta y la separa de la banquina. La cartelería es mínima.
Son 90 kilómetros aproximados, 60 desde Gualeguaychú hasta Urdinarrain y 30 más desde Urdinarrain hasta Basavilbaso. En un día de niebla como los que se dan en los últimos días, de noche o con tormentas fuertes no se tiene puntos de referencias para saber si se marcha por el carril correspondiente, sobre la banquina o sobre el carril izquierdo.
En la primera reunión de vecinos se plantearon recolectar datos de accidentes y fallecimientos sobre la ruta. También barajaron la posibilidad de salir a contar los pozos. Realizarán un informe que presentarán a los intendentes de cada una de las localidades y les solicitarán una solución. Afirman que están cansados de que pase el tiempo y continúen los accidentes sobre la ruta.
Delinean plan y reunión con intendentes de la zona
Silvina Cabrera es docente de Gualeguaychú y una de las que motoriza al grupo de vecinos que reclaman por el arreglo de la ruta 20. “Queremos la repavimentación y señalización de la ruta. Su estado es deplorable”, dijo a UNO y agregó: “Formamos un grupo de vecinos que vamos a plantear estas cuestiones. Queremos hechos, no palabras”.
El sábado realizaron la primera reunión de autoconvocados donde delinearon los pasos a seguir e intercambiaron opiniones sobre el estado de la ruta. Fue en la zona de Rincón del Gato, Departamento Gualeguaychú. Como primer punto acordaron una juntada de firmas. También armaron un grupo de facebook para poder recabar información sobre la totalidad de accidentes en la zona.
“Tenemos distribuidas listas para hacer una juntada de firmas. Vamos a determinar las acciones a seguir, pero lo más probable es que se solicite una reunión con los intendentes de la región para charlar el tema”, dijo Cabrera y remarcó el pedido de una obra concreta que solucione el problema.
Arman un informe
“Trabajamos con la Policía y Bomberos para armar un informe sobre la totalidad de accidentes que se suceden para poder presentarlo a los intendentes”, dijo la docente y señaló que no se tienen estadísticas porque “ningún organismo lo ha elaborado”.
La ruta hace años que está en las condiciones descriptas y empeora con el paso del tiempo.
“En estas condiciones vemos que hay inactividad desde los lugares pertinente que tienen que ocuparse del tema y no hay respuestas concretas”, dijo Cabrera.
La próxima será en la entrada a la Aldea San Antonio, el 2 de junio a las 14. La intención es que se sumen nuevos vecinos a la iniciativa.
A la ruta 20 la cruzan estudiantes y docentes de escuelas rurales y de las ciudades por las que pasa. Hay circulación de tránsito pesado: la ocupan camiones con la producción de la zona, principalmente con pollos y cereales. También circula por ella un servicio de larga distancia que llega a Paraná. Hay máquinas agrícolas que van de un campo a otro.
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