Su parrillada en el ex centro de detención clandestina enfureció a la oposición y a los organismos de Derechos Humanos. La bronca de un sobreviviente.
"Este despreciable asado constituye un ultraje a la memoria de los más de cinco mil compañeros desaparecidos", sostuvo la ONG que calificó al episodio como "una ignominiosa afrenta a los familiares, quienes siguen preguntándose sobre el destino de sus seres queridos”.
Carlos Gregorio Lordkipanidse, sobreviviente de la ESMA, descargó su bronca con el funcionario K: “Es absolutamente molesto y horripilante lo que hicieron en la ESMA. Llegaron a este punto en el que la falta de respeto es absoluta”, dijo a radio Mitre.
“Lo que se festejó ese día fue el fin de año del Ministerio de Justicia de La Nación, hubo obligatoriedad de concurrir, pusieron micros en los lugares de trabajo. Se mandaron a la parrilla kilos de chorizos y patys, lo que a los familiares y los relacionados con ese lugar es de mal gusto y desubicación”, agregó Lordkipanidse, quien pidió la inmediata renuncia del ministro K.
Para el sobreviviente de la ESMA, ''acá lo que hace falta son renuncias” porque “no es cuestión de pedir perdón”. Según explicó, la ofensa de Alak es “como si hiceran pan dulces en los hornos de Auschwitz...''.
El ex diputado nacional Miguel Bonasso también se sumó a las protestas y apeló a Auschwitz. “Este gobierno está arrasando incluso con algunas virtudes que le habían otorgado una legitimidad de origen, como la recuperación de la memoria histórica. Pero, claro, que se puede hacer con tipos como Alak, capaces de abrir una discoteca en Auschwitz”, disparó.
Margarita Stolbizer, referente del FAP, se sumó a los pedidos de renuncias: "¿Qué esperan para echar de patadas a Alak? Sin verguenza!!! En cuanto salgan Boudou y Bonafini a bancarlo naufraga el proyecto nac & pop", dijo en twitter.



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