Piden la reapertura del Patronato de la Infancia

Un grupo de padres, ex alumnos y trabajadores se congregaron ayer en la puerta del instituto y cortaron durante unos minutos la avenida Juan B.Justo. Hoy reiterarán el reclamo ante el párroco de la iglesia San Carlos Borromeo.
Poco antes de las 17, bajo el cielo plomizo y amenazante, un grupo de padres, ex alumnos, trabajadores y vecinos que se solidarizaron con la situación, se dieron cita en Juan B. Justo entre Tucumán y Buenos Aires y cortaron el tránsito vehicular en las dos manos de la avenida. El pedido fue la reapertura de la institución, que cerró sus puertas el 31 de diciembre pasado, dejando en la calle a unos 75 alumnos de entre 3 y 11 años.

La semana pasada se dio a conocer que el mismo pasó bajo la órbita del Obispado local, que anunció que realizará allí "tareas pastorales".

Portando un cartel de "Necesitamos la urgente reapertura del Patronato. Apelamos a la sensibilidad del Obispado", la madre de una alumna de 7 años, Laura, se preguntó "por qué los chicos no entran dentro de las tareas pastorales" y explicó que "desde que cerraron las puertas, se me complicó la vida, porque no tengo con quién dejar a mi hija y tampoco puede pagarle a alguien para que se quede con ella".

Además, señaló que "acá (señalando al edificio del Patronato) les daban contención y educación, porque les brindaban actividades extras que la verdad yo no puedo pagar para mandarla ni tampoco tengo tiempo para llevarla".

Una ex empleada también apoyó la protesta porque consideró que "esta institución fue creada para la contención de niños" y si bien reconoció que "me pagaron la indemnización correspondiente, me parece que la función de este lugar es ser destinado a los chicos y eso no está pasando".

"A mi hija de cinco años -contó otra madre, Mariela- la tuve que dejar en la casa del padre, porque yo trabajo todo el día y ella no puede estar sola".

Marina, madre de una ex alumna de 11 años, le pidió directamente al obispo "monseñor (Antonio) Marino que reabra las puertas, porque es muy importante que el Patronato siga funcionando. La Iglesia habla de solidaridad y esta tarea ¿qué es entonces?".

En la manifestación, además de vecinos, también dijeron presente el concejal radical Mario Rodríguez; el ex edil y ex alumno Guillermo Schutrumpf; y el ex basquetbolista Juan Rey, de la fundación Hazmerreír, además de numerosos vecinos que dijeron haberse acercado por "solidaridad".

Ninguna vinculación

Por su parte, el vocero del Obispado Marcelo Panebianco, también capellán del Hospital Materno Infantil y párroco de Nuestra Señora de la Asunción, aseguró que "nosotros no tenemos vinculación con el funcionamiento del Instituto Pío XII, eso cesó en diciembre del año pasado, ya que era una actividad privada de una asociación civil que no pudo resolver una situación económica y por eso debió cerrar".

Aunque consideró que "para nosotros sería interesante reabrir", aseguró que "por ahora no es viable, no podemos hacer demagogia, no podemos ilusionar a la gente".

El vocero del Obispado aseguró que "no es que no queremos atender a los chicos, de hecho atendemos a muchos en hogares como el del Divino Rostro. Las familias de estos chicos tienen que comprender esta situación, no nos pueden exigir la reapertura" y, en un tiro por elevación hacia la dirigencia política, afirmó que "si alguien promete una solución, lo debería haber solucionado".

"No nos gusta ilusionar a la gente con algo no cierto ni serio -añadió-. Somos responsables, continuaremos con las actividades parroquiales que desarrollamos en tantas parroquias, con acciones de caridad, talleres de formación y educación, Cáritas, con chicos de la calle, o sea, todas acciones propias de la Iglesia".

El Patronato de la Infancia tuvo más de ocho décadas de vida en Mar del Plata, albergando a miles de niños y niñas, que en años anteriores vivieron allí en carácter de pupilos, de lunes a viernes, y los medio pupilos que concurrían diariamente desde la mañana hasta la tarde.

Hasta diciembre del año pasado, en la institución las denominadas "tías" los llevaban a las escuelas del barrio o al jardín de infantes, les daban el desayuno, almuerzo y merienda. Además contaban con apoyo escolar, deportes y actividades culturales y juegos, ya que la mayoría de los chicos asistentes pertenecen a familias humildes o con madres solas único sosten de hogar.

Los manifestantes volverán a congregarse hoy, a las 18, en la parroquia San Carlos Borromeo.

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