Organizaciones ambientalistas nucleadas en Foapra y la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores de la provincia de San Luis presentaron una nota ante la Secretaría de Energía de la Nación con copia a diferentes comisiones del Senado Nacional para que se suspenda la puesta en vigencia de la Ley 26.473, que prohíbe la importación, fabricación y comercialización de lámparas incandescentes; a la vez que obliga al uso de lámparas de bajo consumo en las residencias a partir del 1º de enero de 2010.
Lo que motivó la presentación fue la falta de información en cuanto a diferentes aspectos que no quedan claro de las lámparas de bajo consumo. Paola Irastorza, una de las impulsoras del pedido, en declaraciones realizadas en FM Ciudad, enumeró algunas de las dudas: "En primer lugar, porque varían tanto los costos entre las lámparas incandescentes y las de bajo consumo, además duran menos de lo que dicen las cajas, también hay algunas que advierten que contienen mercurio, que es considerado un material de residuo peligroso".
La situación se planteó a raíz de la distribución de lámparas de bajo consumo que, por iniciativa de la Nación, se están realizando en los diferentes municipios de la provincia.
El problema principal, surge sobre el destino final de las lámparas una vez que se acabe su vida útil, ya que no hay un lugar especial destinado a este tipo de residuos. Además, no existe una información fidedigna sobre que problemas podría causar si se rompe una de ellas y, potencialmente, libere el mercurio y que precauciones tomar.
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