Desde el peronismo dicen que le falta un "monje negro" que canalice las inquietudes de los distintos sectores. La UCR coincide.
Todo "superhombre" tiene su inseparable escudero. Don Quijote tenía a Sancho Panza, el personaje que llevaba al protagonista de Cervantes a la realidad y el que "quitaba las pajas de allá o alguna que otra ínsula". Pero más allá de la literatura, donde todo es ficción, es en la política donde mejor espacio han tenido los escuderos o mejor bautizados "monjes negros".
En Mendoza, el gobierno de Celso Jaque exacerbó esta última figura con el ex secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, de quien se llegó a decir que "gobernaba en las sombras". Pese a las críticas en el pasado del mismo PJ para con este funcionario, hoy cuestionan a Francisco Pérez por no tener a su lado un hombre que canalice las respuestas internas, los acuerdos políticos y los desmadres partidarios.
En realidad, la figura del operador no aparece en la gestión actual porque así lo ha querido Pérez, pese a que oficialmente atribuye ese puesto al ministro de Trabajo, Justicia y Gobierno, Félix González. El personalismo del Gobernador ha llevado a que los intendentes, legisladores y funcionarios del Ejecutivo vean con atención la ausencia de los "hombres políticos". Pero Pérez lo decidió así desde que asumió cuando anunciaba que las figuras como Cazabán no existirían más.
"Todos los gobiernos necesitan de estas figuras, pero en esta gestión no se ven. De hecho, cuando se le consulta con quién hablar por determinados temas te nombra a Pedro o a Juan pero ninguno resuelve nada", analizó uno de los intendentes justicialistas, quien agregó: "Con Cazabán discutíamos ferozmente, pero lo llamabas y te resolvía los problemas".
Lo mismo reconocieron desde el sector azul: "Él es quien toma todos los problemas y es así con todos los actores, no sólo con los intendentes. Hay que ver hasta cuándo puede sostener ese estilo sobre todo por la carga que implica a su persona". Otro de los intendentes con peso político en el partido aclaró: "Pancho (Francisco) García es un fuerte apoyo, pero desde la gestión y lo institucional. El que coordina lo político debería ser el ministro González, pero hasta ahora no se ha parado como tal".
Si se observa el esquema de gabinete, el secretario coordinador Eduardo Bauzá y el jefe de asesores, Rodolfo Lafalla, deberían jugar ese rol si se tiene en cuenta el esquema que utilizó Jaque para impulsar los acuerdos y negociaciones políticas: Cazabán y Raúl Leiva, este último jefe de asesores de la Gobernación. Sin embargo, no son reconocidos en el PJ como operadores políticos.
Desde el radicalismo también cuestionan al ministro González por su "falta de cintura política". "Creo que él era el responsable de que saliera la reforma y hasta ahora ha ido por muy mal camino. Cuando dimos nuestra postura, en lugar de calmar los ánimos los encendió con palabras de un barrabrava", lanzó uno de los diputados de la UCR.
Del lado de los legisladores nacionales, reflexionaron sobre el esquema de Gobierno: "El Gobernador pone todo el cuerpo. Entiendo que hay funcionarios a quines les hace falta comerse la cancha. Tienen que tener más pasión por lo que hacen y, sobre todo, anticiparse a los problemas".
En la Legislatura el conflicto es mayor. "No hay personas tampoco para resolver los problemas de la cotidianeidad. Los funcionarios son muy dependientes del Gobernador y le consultan todo porque no se animan a tomar las decisiones. Esto se agudiza con los legisladores porque vemos que están pasando todos los pedidos de informe de la oposición", dijo un legislador de la Corriente Peronista.
Desde el Ejecutivo, aclararon: "El Gobernador tiene una concepción de que hay que priorizar la gestión y, por momentos, la política le es secundaria". Por eso el armado político lo delegó desde un principio en el vicegobernador, Carlos Ciurca. Pero el análisis tanto de parte del gabinete como del sector azul es que "el lanzamiento de su sector complicó su capacidad de negociar porque no es imparcial".


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