Piden al Parlamento que no expulse al líder que tuvo en vilo a Pekín

Un grupo de izquierda que salió en defensa de Bo Xilai dijo que su salida del partido sería una decisión cuestionable

PEKÍN.- Un grupo vinculado a la corriente izquierdista del Partido Comunista Chino (PCCh) salió ayer en defensa del polémico ex líder Bo Xilai, caído en desgracia como consecuencia de varios escándalos, y pidió a través de una carta que no sea expulsado esta semana de la Asamblea Nacional Popular (ANP).

Divulgada en la página China Roja -una web prohibida en el país-, la carta estaba dirigida al Comité Permanente de la ANP, que se reunirá desde hoy y hasta el viernes para examinar "la condición de miembro de ciertos delegados", según la agencia oficial china Xinhua.

Para los firmantes de la carta, el hecho de que el partido rechace debatir "de forma pública" las acusaciones contra Bo suscita dudas sobre "su verdadera naturaleza".

"¿Cuál es el motivo que han ofrecido para expulsar a Bo Xilai? Por favor, investiguen los hechos y las pruebas", dice el texto. "Sería legalmente cuestionable y políticamente motivado", añade.

Si finalmente fuera expulsado de la ANP (el máximo órgano legislativo), Bo perdería la inmunidad y podría ser juzgado por los delitos de corrupción y abuso de poder que pesan en su contra.

Bo, ex líder del PCCh en la ciudad de Chongqing, fue protagonista del mayor escándalo de la política china en décadas, que estalló en febrero pasado cuando su entonces jefe de policía, Wang Lijun, intentó refugiarse en un consulado de Estados Unidos para revelar los vínculos de la esposa de Bo, Gu Kailai, en el homicidio de un empresario británico.

A raíz de ese hecho, Gu cumple ahora una pena de muerte suspendida (que se traduce en una cadena perpetua) por la muerte del empresario Neil Heywood, mientras que Wang fue sentenciado a 15 años de cárcel por intentar ocultar ese asesinato.

Acusaciones

Bo es también uno de los sospechosos de haber intentado ocultar junto a su esposa el asesinato de Heywood, y probablemente sea juzgado y encarcelado.

De 63 años, el dirigente caído en desgracia está acusado también de abuso de poder, de recibir cuantiosos sobornos y de tener relaciones impropias con varias mujeres. En abril pasado, fue expulsado del Politburó y en septiembre, del PCCh.

Los firmantes de la carta en defensa de Bo, de los que se desconoce si son miembros del partido, instan al Parlamento a no actuar movido por "razones personales o políticas".

"¿Es acaso todo esto una gran broma para el mundo cuando le dijimos a la gente de izquierda, derecha y centro que somos un país regido por la ley?", ironiza el texto.

Antes del escándalo, el ex líder de Chongqing era uno de los candidatos con más posibilidades de entrar al todopoderoso Comité Permanente del Politburó -que contará con entre siete y nueve miembros- durante el congreso del PCCh, que comenzará el 8 de noviembre próximo.

Ahora, la incógnita es si será juzgado y, en caso afirmativo, si será antes del cónclave, para lo que es determinante la decisión de la ANP de los próximos días.

Hijo de Bo Yibo, uno de los líderes militares contemporáneos a Mao, Bo se hizo famoso por su apego a los valores maoístas -que le valieron el apodo de "El Rojo"- y por los apoyos que cosechaba entre el ala más conservadora del partido y las filas del ejército seguidoras de su padre.

Esto, sumado a la opacidad del régimen y a los claroscuros del caso, sugiere para muchos expertos que su carisma no era del gusto de las figuras más poderosas de la facción liberal (representada por el seguro nuevo presidente, Xi Jinping), que podrían haberse beneficiado de su defenestración antes del relevo.

El caso que sacudió a China

Bo se perfilaba para ser una figura del Partido Comunista

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