Excombatientes de Malvinas solicitaron ayer al ministro de Justicia, Julio Alak, la intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense para identificar más de un centenar de cadáveres NN de soldados argentinos sepultados en el Cementerio de Darwin, de las islas Malvinas.
Alak mantuvo un encuentro en la sede de esta cartera con el presidente del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (C.E.C.I.M) La Plata, Mario Volpe, y con el secretario de Relaciones Institucionales de esa entidad, Ernesto Alonso, quienes le pidieron que gestione la participación del prestigioso equipo profesional para determinar, cuando están por cumplirse 30 años del inicio del conflicto bélico, la identidad de 123 cuerpos sepultados en ese predio y cuyas tumbas sólo tienen la siguiente leyenda: “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.
La iniciativa fue valorada positivamente por el funcionario nacional, quien destacó que “en la Argentina de hoy, la identidad es un valor superior que el Estado defiende y reivindica, como en el caso de los cientos de bebés apropiados por el aparato macabro del terrorismo de Estado”.
En ese sentido, el ministro sostuvo que “no es posible que, a 30 años del conflicto, todavía haya 123 héroes argentinos sin nombre, olvidados en el anonimato”.
Apoyo en causas contra miltares argentinos
La solicitud fue formulada durante el acto de firma de un acuerdo por el cual el Ministerio de Justicia se comprometió a brindar asistencia a los letrados que representan al C.E.C.I.M en causas en las que se investiga a 120 militares argentinos acusados de violaciones a los derechos humanos contra soldados del propio país durante el desarrollo de la guerra.
Las causas, asentadas en el Juzgado Federal de la ciudad fueguina de Río Grande, involucran a 120 oficiales y suboficiales de las tres fuerzas que ordenaron y cometieron torturas y homicidios, entre otros delitos de suma gravedad.
Al respecto, Alak dijo que “los soldados argentinos también fueron víctimas de las atrocidades de un régimen sanguinario que los llevó a la guerra y, además, los sometió a vejaciones aberrantes”. Y subrayó: “Afortunadamente, hoy los responsables de esos crímenes están siendo juzgados, con todas las garantías del Estado de derecho, en un proceso de reconstrucción de la Memoria, la Verdad y la Justicia que es reconocido en todo el mundo”.

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