Las condiciones del vehículo y el estado del conductor resultan fundamentales, según el presidente de la Asociación Civil Luchemos por la Vida. “El respeto por las normas de tránsito evita siniestros”.
“Las vacaciones son tiempo de descanso, de distracción y de placer, y si se ha programado un viaje en automóvil, también hay que disfrutar. Por lo tanto, hay que conducir descansado, atento a las condiciones de la ruta y sin prisa. Además, el vehículo que nos llevará durante varias horas, debe estar en óptimas condiciones”, indicó el profesional especialista en seguridad vial.
Como primer paso, recomendó realizar un minucioso chequeo del estado del auto, prestando atención al funcionamiento especialmente de los sistemas de frenado, de dirección, de suspensión y de luces, así como del estado de las cubiertas.
“Un neumático gastado es un peligro potencial porque aumenta la posibilidad de sufrir un reventón o una pinchadura. Hay que revisar que la profundidad del dibujo de los neumáticos no sea inferior a 1,6 mm. Por debajo de los 2 mm de profundidad ya aumenta la posibilidad de perder fricción y eficacia al frenar, especialmente sobre pavimento mojado”, especificó.
Manejo
Precisamente, uno de los problemas con los que pueden encontrarse los conductores durante las vacaciones de verano, es el asfalto mojado por la lluvia, y en este sentido, la recomendación tiene que ver con “mantener una prudente distancia de frenado con el vehículo que marcha adelante; no pasar otro vehículo si no es óptima la visibilidad”.
“En principio si se puede esperar a que mejoren las condiciones del tiempo, mucho mejor, sino, hacerlo con suma prudencia. Muchas veces, los charcos sobre la ruta pueden hacer perder el control del vehículo y desviarlo hacia la banquina o al carril contrario”, explicó.
Ante esto, el doctor Silveira dijo que “lo aconsejable es no circular a alta velocidad, y mantener firme el volante, para evitar que el movimiento nos haga perder el control. Si el auto bajó a la banquina, no realice movimientos bruscos para volver. Mantenga firme el volante y circule por ese lugar hasta que pueda regresar a la cinta asfáltica”.
Más allá de las recomendaciones al momento de manejar y ante las circunstancias que pudieren presentarse, desde Luchemos por la Vida aconsejan no conducir si no se está bien descansado; tratar de no viajar de noche; tampoco hacerlo después de haber comido en abundancia o haber bebido alcohol.
Si no hay posibilidades de alternar la conducción con otro, se aconseja tomarse un descanso de 10 minutos cada dos horas, y hacer algunos breves ejercicios de estiramiento y relajación. l
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