A pesar de que niegan haber cometido el atroz crimen, sus ropas estaban manchadas con sangre del mismo grupo que la víctima.
Por orden de la Corte Provincial serán los profesionales del Instituto Médico Legal de Rosario los encargados de realizar la prueba, que si bien ya fue remitida a los laboratorios, aún se desconocen los resultados.
La determinación de solicitar los exámenes de ADN para cotejar los distintos patrones genéticos se debió a que durante los allanamientos en busca de los autores del homicidio se secuestraron numerosas prendas de vestir teñidas de sangre.
Sangre humana
La bioquímica del Cuerpo Médico Forense de Santa Fe confirmó que “el fluido detectado pertenece a la especie humana y es del Grupo “0”. Sin embargo “se encontraron rastros de los factores (+) y (-)”.
Las prendas de vestir de referencia fueron halladas en la casa de un chico de 17 años, discapacitado, que vive junto con sus abuelos. Allí estaban un buzo de color azul, un par de zapatillas negras, una campera de jean con corderito blanco, y hasta una bicicleta tipo playera, todo manchado con sangre.
El muchacho, cuyo retardo mental lo hace inimputable, se transformó en el primer sospechoso, pero con el correr de las horas fueron apareciendo nuevas pistas que condujeron hasta algunos domicilios del barrio Villa Hipódromo, donde se produjeron nuevos allanamientos y detenciones.
“Elías” y “Toti”
Primero detuvieron a tres hermanos de 15, 21 y 28 años, en una casa de pasaje Galisteo al 6300. De los tres sólo el del medio quedó vinculado. Cuando la policía señaló unas prendas que estaban manchadas, su madre reconoció que eran del llamado Elías, a quien le secuestraron “un pantalón gris con detalles en color azul y blanco, el cual presenta manchas las que aparentemente serían de sangre”, lo mismo que un par de zapatillas blancas.
Al día siguiente la Sección homicidios cayó en otra casa de Villa Hipódromo, en Pedro de Vega al 4200, donde estaban dos hermanos de 16 y 14 años. La policía buscaba a un tercero, de 18 años, apodado “Toti” que más tarde fue capturado. También ahí se secuestraron ropas ensangrentadas, entre la que se destaca una remera blanca muy salpicada.
De todos los jóvenes que fueron llevados a declarar quedaron tras las rejas los mayores Elías y “Toti”. Casualmente, estos dos muchachos tienen el mismo grupo sanguíneo que la víctima, lo que daría crédito a la versión que sostuvieron durante la indagatoria.
Negaron todo
Según dijeron en Tribunales no fueron ellos los que mataron a Bogarín; sino que la sangre se corresponde a las heridas autoinflingidas a causa de la desesperación que les produjo verse involucrados en el caso.
Como no hay testigos que apunten o desvinculen del crimen a los detenidos, el juez de Instrucción resolvió prolongar las condiciones de detención a instancias del fiscal, hasta tanto no esté definitivamente claro si fueron ellos o no.
Por eso, la semana pasada le tomaron nuevas muestras de sangre a los imputados y se enviaron a Rosario para hacer los estudios de ADN en el Instituto Médico Legal. Una vez cotejadas las muestras, en caso de que el examen científico de alta precisión arroje que la sangre hallada es la de Bogarín, la situación los complicaría definitivamente. De lo contrario, de no haber testigos el magistrado no tendría otra alternativa más que liberarlos.
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