Alberto Rosales Sánchez, un joven bandeño que se unió a las fuerzas del ERP, fue ejecutado por militares junto con 13 compañeros.
IDENTIFICACIÓN. Un equipo de antropólogos pudo identificar los restos de Rosales Sánchez en 2007.
La Fiscalía Federal de Catamarca emitió un requerimiento para que la causa conocida como “Masacre de Capilla del Rosario”, en la que se investiga el fusilamiento en 1974 de 14 integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP)-Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), sea elevada a juicio oral y público. En esta matanza, a manos de efectivos militares del Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada, fue asesinado un joven bandeño, Alberto Rosales Sánchez, cuyos restos fueron ocultados por los militares en el cementerio municipal de San Fernando del Valle de Catamarca. Sin embargo, en noviembre de 2007 fueron hallados e identificados a través de las muestras genéticas aportadas por sus familiares, quienes le dieron cristiana sepultura el 24 de ese mes, en el cementerio La Misericordia de La Banda.
El fiscal federal Santos Reynoso firmó el pedido para que los ex militares Carlos Eduardo del Valle Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y Jorge Ezequiel Acosta, sean llevados ante un tribunal como presuntos autores de los delitos “autores mediatos de homicidio doblemente calificado, por la intervención de dos o más personas y por alevosía”.
El caso está relacionado con el fusilamiento de integrantes del ERP y el PRT que habían sido capturados en Fray Mamerto Esquiú por la Policía y el Ejército luego del frustrado copamiento al Regimiento de Infantería Aerotransportado 17, hecho ocurrido en agosto de 1974.
El pedido se conoció un día después de que produjera la sentencia del primer juicio por delitos de violaciones a los derechos humanos en Catamarca, en la que fueron condenados el ex militar Carlos Alberto Lucena, y el ex jefe policial, Juan Daniel Rauzzino, por la desaparición de cuatro jóvenes.
Análisis genético
La identificación positiva de los restos del guerrillero santiagueño se produjo tras los análisis de ADN que se hicieron en el laboratorio Lidmo de la provincia de Córdoba, adonde fueron enviados los restos óseos que se obtuvieron tras las excavaciones de las tumbas de los NN que se habían depositado en el cementerio municipal de la capital catamarqueña.
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