La cámara de diputados analiza un proyecto de ley por el cual propone la creación de una Comunidad Terapéutica para el Tratamiento de las Adicciones, tanto de las personas adictas con mandato judicial, como aquellas que requieren un tratamiento de recuperación.
La autora de la iniciativa, la diputada Silvina Acevedo, fundamentó el proyecto sosteniendo que “en nuestra provincia, los jóvenes que deben realizar el tratamiento son derivados a otros centros fuera de la provincia, como por ejemplo Salta, Tucumán y La Rioja. Más allá del costo que ocasiona el traslado y el tratamiento, tanto para los pacientes como para las familias, como ya se ha mencionado, es muy importante contar para el éxito del tratamiento con la contención familiar y del entorno afectivo y social de cada uno de los pacientes, aspectos que a la distancia de su lugar de origen no cuentan y lo que lleva en la mayoría de los casos, al fracaso o abandono del tratamiento”.
La parlamentaria considera fundamental dejar en manos del Poder Ejecutivo, definir los detalles y aspectos profundos en el funcionamiento, regulación, control, etc. de esta Comunidad Terapéutica, por lo que sólo se fija como articulado los siguientes aspectos básicos: que esté dirigido por un equipo de profesionales capacitados en este tipo de tratamiento y bajo la supervisión de las autoridades del Ministerio de Salud de la Provincia, organismo de aplicación que además deberá diseñar un programa integral para el tratamiento de adicciones.Como así también procurar el lugar físico adecuado para realizar las tareas inherentes a una institución de estas características.
De esta manera, nadie podrá seguir esquivando la responsabilidad que le toca.
Por último, Acevedo pide reflexionar sobre cómo fue creado este método de rehabilitación, y prestar especial atención a lo expresado por Rubén González, del Centro Juvenil Esperanza y secretario de FLACT (Federación Latinoamericana de Comunidades Terapéuticas) en el VIII Congreso Internacional sobre abordaje de las Adicciones: “Es una comunidad humanizante en la que se comparten principios y valores, se sustenta en el funcionamiento personal, en la disciplina, en el aprendizaje del autocontrol y la compasión, sobre todo se basa en la creencia de que el cambio es posible”.

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