Uno de los principales caballitos de batalla con los que cuentan las administraciones oficialistas tanto a nivel provincial como municipal, sin dudas se sustenta en la concreción de obras públicas, más precisamente el ponderado asfalto.
En este sentido, los concejales justicialistas autorizaron al Departamento Ejecutivo Municipal a suscribir los convenios y documentación necesaria para la ejecución del denominado programa "Pavimento para Todos", financiado a través de la delegación de los recursos provenientes del Fondo Federal Solidario (constituido por montos dinerarios de las retenciones a la soja) que serán canalizados a través del Fondo Fiduciario Municipal.
Justamente, este es uno de los puntos en los que recalcaron sus objeciones los sectores opositores, por la falta de transparencia en el manejo de dichos montos, como así también se hizo hincapié en la metodología de contratación para la realización de los trabajos de pavimentación.
Vale recalcar que, según las estimaciones brindadas en el recinto por parte de Germán Alfaro, se prevé que sean asfaltadas cerca de 355 cuadras, lo que insumiría una suma de tres millones de pesos mensuales, que el municipio recibe en concepto del aludido Fondo Soja.
"El Fondo Fiduciario no está contemplado presupuestariamente, por lo tanto es una cuenta extra que no se encuentra sujeta a control, por lo que el Tribunal de Cuentas no lo puede auditar porque no cuenta la facultad para ello", afirmó José Luis Avignone.
En lo que respecta a la confección del programa de obras que se afrontará, el radical indicó que las mismas pasarán "por un filtro de Casa de Gobierno, que será quien autorizará la realización de los trabajos". Se quejó también del sistema de contratación directa, al sostener que las empresas con las que se suscriben los contratos no poseen la idoneidad necesaria para encarar las labores y bregó porque se implemente la licitación pública.
Desde Fuerza Republicana, Claudio Viña, sentenció que "seguimos entregando nuestra recaudación, la autonomía financiera, económica, política y hasta psicológica, porque el municipio funciona al compás de la Casa de Gobierno".
En tanto, Ignacio Golobisky contestó los reparos elevados, utilizando las chicanas políticas. "Este programa es para todos los vecinos que fueron abandonados por las administraciones anteriores que no fueron precisamente justicialistas". Sostuvo que, hasta el inicio de la gestión de Domingo Amaya, se habían pavimentado menos de la mitad de las cerca de 900 cuadras que constituyen el mapa territorial capitalino, mientras que en la actualidad se ha reducido esa fracción.
"Solicitan licitación pública, pero pregunto: qué pasa con los que esperan el pavimento, las necesidades no deben estar sujetas a los tiempos administrativos, lo cual no quiere decir que no se deban agilizar los controles", argumentó el edil oficialista para justificar la metodología empleada.
El Concejo autorizó también a la Intendencia gestionar un incremento en el monto para obras vinculadas con el Pacto Social 2011.


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