Campañas de concientización, pero sobre todo más controles y aumento de las sanciones son las respuestas que las organizaciones civiles y los grupos de motoqueros que trabajan en la prevención de los accidentes de tránsito encuentran ante el aumento de número de lesionados en choques con motos.
El aumento de la cantidad de esos rodados en Rosario explica en parte el incremento de los siniestros y de lesionados. Así lo planteó el titular de la organización Conciencia Vial, Gerónimo Bonavera, quien afirmó que “es un problema social, porque antes la gente se compraba una bicicleta y ahora se compra una moto chica, y entonces cualquiera puede ver en la calle cómo llegan a circular hasta cuatro personas en ese vehículo”.
Paliativo. Si bien reconoció la importancia del uso del casco, Bonavera advirtió que “es sólo un paliativo, porque ante un accidente el resto del cuerpo no deja de recibir todos los impactos”, y agregó: “Acá lo que hay que lograr es que la gente tome real conciencia del riesgo que implica una moto”.
Para eso, insistió en la necesidad “de una política real y de campañas fortísimas. Hay que machacar en la cabeza de la gente los riesgos que implica una moto”. Sin embargo, no dejó de lado las sanciones y planteó la necesidad de controles “masivos y rígidos”.
En la misma sintonía, la responsable de la ONG Compromiso Vial, Mónica Gangemi, indicó que “la accesibilidad a las motos, que se pueden comprar a bajo costo y en cuotas, hace que quienes antes iban en colectivo ahora usen ese vehículo”; y señaló que “si bien hay una ordenanza que obliga a quien vende una moto a hacerlo junto con el casco, no hay un debido control sobre esta normativa. Así, hay un sistema que favorece la compra, pero no controla”.
En ese marco, indicó que “son muchas las cosas por hacer”, pero sobre todo destacó que “deberían implementarse controles más rigurosos en la comercialización y venta de las motos, así como en el uso de los cascos y el patentamiento”.
Cumplir la ley. Para Eduardo Barrille, referente del grupo de motoqueros Custom Rosario, “la imprudencia a la hora de conducir” es la que explica el aumento del número de lesionados, y consideró que “ya va siendo tiempo de que además de hacer campañas y educar, se empiece a apretar con las sanciones”.
Además, hizo hincapié en la necesidad de “realizar operativos serios y no sólo que se remita la moto al corralón”.
Para Barrile, está claro que “la ley de tránsito existe y hay que hacerla cumplir, esa es la clave, porque acá no pasa solamente que van en moto sin cascos, sino que hay quienes circulan con las gomas lisas, sin freno o sin seguro, y eso no se puede permitir”.
Por su parte, el secretario de la Asociación de Moteros Rosario, Jorge Gallegos, consideró que “cualquiera cree que porque anda en bicicleta, puede conducir una moto y eso no es así”. Para él, lejos de solucionarse, “esto va a seguir en crecimiento”, por eso ya están organizando conjuntamente con la Dirección de Tránsito de la Municipalidad una escuela móvil de conducción de motos que circulará por diferentes zonas de la ciudad (ver aparte).
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