Si ya de por sí la licitación de la repavimentación de la ruta 4 está fuertemente sospechada por un eventual direccionamiento a favor de la empresa Omar Angel Jubete, el presidente de la Dirección Provincial de Vialidad, Horacio Luis Giai, le agregó a último momento al pliego complementario dos requisitos extras que multiplicaron esas suspicacias: una camioneta Volkswagen Amarok y una fotocopiadora Ricoh.
Las dos nuevas exigencias para los oferentes no habían sido sugeridas por el consejo técnico, un cuerpo que conforman seis funcionarios de la DPV -el jefe ingeniero y cinco directores-, que sí propuso incorporar al pliego, y fue aceptado por el directorio, más equipamiento propio y el antecedente de haber construido "una obra de reciclado de base" en los últimos cinco años y un determinado "tonelaje de carpeta en concreto asfáltico en caliente". Justamente estas últimas condiciones -incorporadas por fuera de los requisitos que establece el Registro de Licitadores de Obras Públicas para obras de pavimento flexible- fueron las que ampliaron las sospechas sobre si todas las empresas que se presentaron están en condiciones de cumplirlas.
La semana pasada, cuando se abrieron los sobres con las propuestas técnicas, se conoció que Jubete, Vial Agro, de la localidad bonaerense de Tres Arroyos, y la unión transitoria de empresas, conformada por Ribeiro, de Colonia 25 de Mayo, y Lo Bruno, de Santiago del Estero, son los tres interesados en repavimentar los 43 kilómetros de la ruta provincial 4, en el tramo entre General Pico y la ruta nacional 35, y el acceso oeste a Trenel. Vialidad todavía no dijo cuándo se conocerán las ofertas económicas de un emprendimiento que tiene un presupuesto oficial es de 40.819.000 pesos.
Ese presupuesto fue ampliado dos veces en once meses y así, en ese lapso, la obra se terminó incrementando en un 36 por ciento, muy por encima de cualquier índice de precios y costos. Cuando se llamó a licitación en marzo del año pasado por segunda vez -la citación original había sido anulada por razones poco claras-, con un presupuesto de 29.951.000 pesos, no se presentó nadie. Al mes siguiente, en abril, Vialidad aumentó ese monto a 32.655.000 pesos. El 23 de noviembre pasado, el mismo día que Giai solicitó por escrito la "actualización del presupuesto" al área de Estudios y Proyectos, su sobrina, Virginia Giai, le sumó otros ocho millones y lo llevó arriba de los 40 millones sin que exista en el expediente una sola explicación de cuál fue el aumento de cada ítem en ese período.
Patentada a la DPV.
Cuando las sugerencias del consejo técnico llegaron al directorio, el cuerpo que preside Giai las aprobó, pero llamativamente le sumó lo de la camioneta Volkswagen y la fotocopiadora. Allegados a Vialidad y otros dependencias gubernamentales indicaron que algunos de esos pedidos son normales y especularon con que en este caso el vehículo podría ser para el inspector de la obra. Sin embargo, no es seguro que ese sea el destino de la Amarok.
Más allá de que determinados requisitos puedan ser usuales en las prácticas licitatorias, es válido preguntarse si no hay un claro direccionamiento para beneficiar a determinados proveedores del Estado cuando se piden marcas y características técnicas.
En la licitación de la ruta 4 se requirió una camioneta Volkswagen Amarok, versión Highline 2.0 TDI 163, color "gris plata o blanco", cero kilómetro, modelo 2012 y "patentada a nombre de la Dirección Provincial de Vialidad". Así dejó de lado a otras marcas como Toyota, Nissan o Chevrolet. Hoy ese vehículo ronda los 185.000 pesos. Y también una fotocopiadora marca Ricoh MP 3350. En definitiva, unos "pesitos" más en un presupuesto millonario...
Un detalle absolutamente casual: Giai, en la última declaración jurada a la que accedió este diario, informó que el 23 de enero de 2009 sumó a su patrimonio un Volkswagen Bora sedan que valuó en 75.000 pesos.
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