En la sesión de Colonia Hinojo, la oposición logró tratar sobre tablas el proyecto referido al reclamo de los vecinos por las emanaciones y el polvillo de la fábrica de fertilizantes. Aprobaron el proyecto pidiendo al Departamento Ejecutivo que resuelva la cuestión.
Concluida la sesión se acercaron al concejal Julio Frías, cabeza visible del bloque oficialista y blanco de la mayor parte de las críticas y diatribas, y le reiteraron, con más o menos énfasis, todos sus reclamos.
Hubo no pocas menciones de los vecinos más enojados sobre el intendente José Eseverri en esos corrillos que se armaron cuando el debate oficial había terminado. El más repetido era el de "que se venga a vivir acá" y no faltó el exaltado que lanzó un "hay que tirarlo al arroyo", después que se había agotado un conato de discusión entre Frías y el referente de los vecinos autoconvocados, Eduardo Block.
Antes de llegar al plato fuerte de la noche el oficialismo tuvo que digerir el rechazo a un proyecto del Departamento Ejecutivo. Fue el proyecto de ordenanza sobre el contrato de explotación de la confitería de la Terminal de Omnibus, tratado después de la aprobación por unanimidad de iniciativas que no generaban disenso alguno.
Al ponerse en tratamiento el tema, el concejal intransigente Gustavo Alvarez cuestionó tanto el texto del primer artículo del pliego respectivo como el monto del alquiler. Alvarez planteó que se licitó la confitería ubicada en la planta baja y el subsuelo como anexo, pero se aceptó una oferta por otra cosa, ya que se incluye en esta última el restaurante y la planta alta.
Para remarcar lo que estaba en juego, Alvarez leyó la descripción de las medidas del inmueble en locación y la totalidad del mobiliario y equipamiento de la confitería.
En resumen, planteó que alquilar todo eso en la suma de 2.500 pesos mensuales era inconveniente para el Municipio. Calificó ese monto de "irrisorio" y sostuvo que se debe hacer un nuevo llamado a concurso con una tasa más adecuada a la realidad. Por lo tanto, con los votos de parte de la oposición -el bloque del Peronismo Federal acompañó en este caso al oficialismo- se llegó a un empate en diez por lo que el proyecto oficial fue rechazado.
En este punto hubo un hecho inusual. Por secretaría se anunció que el proyecto era rechazado gracias al voto doble del presidente del cuerpo, Franco Cominotto, pero Gustavo Alvarez tuvo que aclarar que eso no era necesario, ya que para lograr la aprobación hacía falta la mayoría, la que no se lograba ya con el empate.
En la Comisión de Labor Parlamentaria se aprobó ayer, como se aclaró ante la pregunta del concejal Julio Frías, el tratamiento sobre tablas del proyecto referido a la cuestión ambiental en Colonia Hinojo, Hinojo y Sierra Chica. Frías preguntó por qué un asunto ingresado fuera del término reglamentario se trataba sobre tablas.
Fue justamente Frías el que aportó la sorpresa: pidió que antes de discutir el tema se leyera "para información de los vecinos" el acta de la inspección realizada en la Agroservicios Pampeanos, la fábrica de fertilizantes cuestionada, por la OPDS, con fecha de ayer. Previsiblemente, esto despertó las sospechas de los bloques de la oposición, como lo plantearon con acritud más adelante. "No seamos ingenuos", dijo, por ejemplo, Mavi Wright, la ahora solitaria concejal de la Coalición Cívica, refiriéndose a que la OPDS hubiera decidido realizar la inspección tan reclamada por los vecinos justo al día anterior a la sesión en Colonia Hinojo.
En esa acta lo único que se cuestionaba era la falta de la certificación de que los dos transformadores no tuvieran PCB, por lo que se infraccionó a la empresa. Cuando se leyó la parte que hablaba de los "olores característicos" del proceso de producción de fertilizantes, como el de "azúcar quemada" (se utiliza melaza como aglutinante), hubo abucheos de parte de los vecinos.
Virginia Pastor fue enfática al remarcar que se estaba hablando de "salud" y el acta de la OPDS era nada más que un relevamiento de instalaciones. Frías, que no parece demasiado incómodo en el papel de malo habitual de la película, admitió la observación de Pastor, pero leyó, dando nombres, apellidos y números de documentos, resultados de una encuesta realizada por la empresa, en la que algunos vecinos decían que no notaban ningún olor y otros decían percibir un "olor leve", despertando más abucheos y gritos de "por qué no preguntaron dónde trabaja", en referencia a alguno de los encuestados.
Pastor y Wright cosecharon nuevas ovaciones en otras intervenciones, generando el resentido "que disfruten de los aplausos" de Frías. Todo el debate era porque el oficialismo pedía que se le sacaran las palabras en las que se instaba al Ejecutivo a resolver la problemática en forma "pronta y efectiva", lo que fue rechazado con fervor, por lo que el oficialismo decidió aceptar el rechazo a su pretensión y votar el proyecto igualmente, con lo que fue aprobado por unanimidad.


Comentá la nota