La UIA pide blanquear y unificar la cifra de inflación

Luego de admitir que la Argentina no está blindada frente a la crisis internacional, el jefe de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, reapareció ayer públicamente para cuestionar la falta de homogeneidad entre públicos y privados las cifras de inflación.

“Sería bueno que lo antes posible podamos coincidir todos en un número”, se esperanzó el empresario.

De Mendiguren consideró que consensuar una cifra constituye una manera de desalentar expectativas y que “cuando se duda de un número, los trabajadores se guían por lo que ponen en el changuito del supermercado”. El referente de la UIA se refirió así a que los reclamos salariales superan ampliamente el porcentaje de suba de precios que viene mostrando el Indec desde 2007, año en que fue intervenido, e incluso son superiores a la inflación real. Ante la duda, mejor es cubrirse.

“Los actores económicos le agregamos expectativas a la propia inercia de los precios, lo cual no ayuda a desalentarla”, enfatizó.

Según las mediciones privadas y las de las provincias, el alza de precios en términos interanuales asciende al 24% aproximadamente, mientras según el Indec, la inflación es del 9%. A su vez, el ente oficial informó que en agosto los precios subieron 0,8% respecto de julio, cifra que se eleva a 1,7 a 2,4% en las mediciones de las provincias.

El Gobierno quiere evitar presiones sobre los precios antes de las elecciones y por eso el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, dejó de autorizar incrementos en los últimos 15 días (ver pág. 2), pero el empresariado buscará poner el tema en la agenda luego del 23 porque quieren evitar que se desate una fuerte puja distributiva en 2012. Advierten que la industria ya perdió mucha rentabilidad y que gran parte se debió a los incrementos salariales que se otorgaron por encima de la productividad de las empresas.

De Mendiguren volvió a referirse a la crisis mundial, pero le bajó el tono a las declaraciones de anteayer, cuando había planteado que “la Argentina no está blindada” y “el problema ya está en casa”. “Hay que quitarle dramatismo a la situación. Hay títulos muy fuertes son una realidad que no es tan así”, afirmó el dirigente fabril.

Sin embargo, reiteró que la UIA continúa monitoreando el escenario en Brasil en forma permanente porque la apuesta es a que el mayor socio del Mercosur crezca. También elogió al Gobierno, al señalar que se trata de una administración que “actúa y no pone el piloto automático”.

El real ayer se apreció 2,5% hasta 1,78 por dólar, en los últimos días venía devaluándose en forma sostenida. Existe una gran volatilidad en Brasil y los empresarios admiten que aún es demasiado prematuro realizar previsiones catastróficas. Si Brasil deja de crecer, la Argentina tendrá un fuerte impacto, mucho mayor que el efecto que puede causar la devaluación del real.

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