La polémica iniciativa bautizada como Guarda Civil Local (GCL), conformada por unos 50 personas, cuyo objetivo es cuidar las calles de General Pico quedaría en suspenso "por lo menos hasta el 2013".
La Guarda Civil nació con el segundo mandato de Jorge Tebes como jefe comunal. El día que se presentó el nuevo organigrama municipal, con mayor cantidad de funcionarios y secretarías, también se dio a conocer la intención de crear un cuerpo de seguridad municipal, similar a otras ciudades y como parte de un Plan Integral de Convivencia.
Desde su origen fundacional, la GCL no contó con consenso político interno dentro del propio gobierno. Funcionarios y concejales del oficialismo criticaban por lo bajo la idea. No había coincidencia sobre el rumbo ideológico del concepto de seguridad que se manejaba ni se sabía con qué recursos se iba a financiar la Guarda Civil.
A la resistencia propia del PJ, se sumó la crítica de la oposición. Desde el gobierno provincial, el ministro de Gobierno y Seguridad, César Rodríguez, dejó en claro que no se avalaba la iniciativa. Y tampoco habría fondos provinciales para sustentar la propuesta. A pesar de la resistencia, el proyecto avanzó y fue aprobado por el Concejo Deliberante, que impuso su mayoría.
Desde el Ejecutivo municipal se dieron los pasos para iniciar el proceso de selección de los integrantes de la Guarda Civil. A partir del 3 de abril, los potenciales integrantes de la GCL comenzaron el proceso de instrucción, que insumiría 360 horas y se extendería por cinco meses.
En ese tiempo, la municipalidad alquiló una vivienda para el funcionamiento de la GCL. Remodeló y adecuó ese inmueble. Además, se compró la vestimenta y hubo una pomposa presentación en el edificio Medano, donde no asistió ni una sola autoridad provincial.
A través de un acuerdo entre la Intendencia piquense y la policía provincial se formalizó un convenio de colaboración por el cual esa fuerza de seguridad contribuiría a la formación de la GCL. Pero más allá de los pasos dados y el avance en la instrucción, la financiación seguía en duda.
Según se dio a conocer, en el nuevo presupuesto municipal, la Guarda Civil insumiría casi 3 millones de pesos y el Plan de Convivencia sumaría seis millones de pesos. Y los recursos debían salir de las arcas municipales.
En desacuerdo.
Durante la visita realizada el viernes a General Pico por el gobernador Oscar Mario Jorge y su comitiva, el ministro César Rodríguez reiteró que no coincidía con la idea de poner en marcha la Guarda Civil en General Pico.
Según se pudo saber, el intendente Rainone espera tener en su despacho un informe completo de cada área municipal y entre los recortes figura la postergación de implementar la Guarda Civil "por los menos hasta el año que viene".
Se admite las enormes dificultades para financiar los sueldos y gastos operativos de la GCL, cuyos integrantes venían cobrando una especia de beca por la formación que están recibiendo. Si se confirma la desactivación de la Guarda Civil, también habrá una reestructuración en la Secretaría de Gobierno, donde se crearon áreas y cargos vinculados a dirigir la GCL.




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