Pico bajo el agua

Las complicaciones del viernes con la lluvia se intensificaron ayer con varias evacuaciones, llegando el registro total a 160 milímetros durante las dos jornadas (más de 245 en los últimos días).
Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, el Regimiento de Tanques, funcionarios municipales y concejales salieron a las calles para ayudar a las familias que se vieron afectadas por la inundación.

Según el Servicio Meteorológico local, en la últimas horas se registraron 82,8 mm. y el alerta sobre La Pampa continuó ayer. Esto significó una cantidad de agua similar a la del viernes pero con resultados más desastrosos. Mientras que antes hubo calles cortadas, personas que quedaron aisladas dentro de sus viviendas y sólo dos casas inundadas el panorama empeoró ayer con la evacuación de varias familias. Incluso en la mañana de ayer personal policial se ubicó en proximidades de las calles más anegadas para advertir a los automovilistas y restringir el tránsito, como ocurrió con la 108 entre 107 y 109.

Los llamados pidiendo ayuda comenzaron ayer en la madrugada, confirmaron desde el cuartel de bomberos, después de las 4 ya estaban saliendo algunas dotaciones con camiones hacia las zonas más complicadas. En la ciudad los sectores perjudicados fueron una serie de casas quintas que están en el extremo oeste, detrás del denominado barrio Ferro, y varias cuadras de los barrios Pacífico y Berg en el noreste. Aunque hubo algunas viviendas inundadas en otros puntos aislados.

Evacuaciones.

Los domicilios con familias evacuadas o que precisaron colaboración para realizar el desagote están en las calles 308 y 303, 27 entre 4 y 3, 115 esquina 12, 4 entre 9 y 11, y la enumeración continua hasta localizar un total de 19 casas.

Familias enteras con niños y adultos mayores fueron trasladadas en vehículos de gran porte, porque los autos quedaban varados en medio de la calle, hasta el domicilio de parientes o albergues. Los camiones del regimiento, de bomberos y tractores circularon por esas arterias anegadas con el agua tapándoles las ruedas, con unos 50 centímetros de profundidad.

En muchas casas los inquilinos intentaron frenar el ingreso del líquido, pero fue en vano. En las puertas se veían las inútiles bolsas de arena, y en comedores y habitaciones el agua llegaba al borde de camas y sillones.

Bomberos y personal del Ejército ayudaron a las personas que debían ser evacuadas a cruzar por las calles inundadas y subir a los camiones que las trasladaron. Los peligros vinculados con la situación eran el riesgo que las edificaciones quedaran electrificadas o alguna estructura fuera socavada y se derrumbara.

El trabajo concluyó cerca de las 18, cuando se terminó de escurrir mediante equipamiento especial el sector más crítico. Una de las medidas tomadas, ya que el desagote por el sistema de desagües colapsó, fue colocar bombas extractoras en las cuadras comprendidas por la 306 desde la 301 hasta la 305. Se trata de una zona que al ser baja se vio sobrepasada por la acumulación de agua.

Además de concejales y funcionarios de Desarrollo Social y la Dirección de Familia, el intendente Jorge Tebes estuvo presente constatando la resolución del conflicto.

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