El picódromo ilegal carecía de la emergencia médica adecuada

Personal del picódromo de autos y motos donde un joven de 29 años murió en una competencia confirmó que el espacio no contaba con asistencia médica adecuada para atender...
Personal del picódromo de autos y motos donde un joven de 29 años murió en una competencia confirmó que el espacio no contaba con asistencia médica adecuada para atender emergencias con accidentados graves. El dato, que se suma a que tampoco tenía habilitación municipal, surgió ayer en la declaración de la enfermera que asistió a la víctima y del chofer de un vehículo utilitario que lo trasladó al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca).

La causa judicial abierta para investigar las responsabilidades penales en torno al grave accidente que le costó la vida a Maximiliano Primucci —oriundo de Pérez—, va acumulando testimonios que serán de utilidad para esclarecer las causas del fatal accidente.

El joven perdió la vida el 11 de febrero pasado luego de sufrir graves heridas al desestabilizarse el cachapé que conducía tras colisionar con las defensas al cruzar la meta de la informal pista de Ovidio Lagos al 6800. El circuito funcionó durante décadas sin habilitación y fue clausurado por la Municipalidad seis días después del accidente.

Sin cobertura Ayer declararon dos testigos directos del siniestro: la enfermera que lo asistió apenas el conductor se accidentó y el chofer de un utilitario apostado en el lugar como unidad sanitaria.

Los dos reconocieron que su tarea apenas se limitaba a atender primeros auxilios (quemaduras leves, desmayos), pero no un cuadro tan grave como el que debieron enfrentar.

Es más, ratificaron que el vehículo improvisado como ambulancia no tenía los insumos ni el instrumental adecuado para atender a pacientes con lesiones graves. Ese detalle ya lo habían señalado los familiares de la víctima, que además denunciaron demoras en la atención.

"Confirmaron que ellos trabajan hace tres años, contratados por jornada, y que nunca observaron que hubiera un médico o paramédico para atender emergencias", indicó a La Capital una fuente allegada al expediente.

A través de esos elementos, el juez correccional Nº 8, José Luis Suárez, intenta encontrar el nexo entre una aparente negligencia u omisiones de los responsables de explotar el picódromo en referencia al cumplimiento de las ordenanzas que rigen la actividad.

Por otra parte, se intenta determinar el tiempo que demoró la atención médica hasta que el herido fue trasladado al Heca. En ese sentido, el juzgado solicitó la historia clínica del conductor, el horario de ingreso al Heca y en qué condiciones llegó.

Ayer también debían declarar un banderillero y un hombre que corrió junto a Primucci, pero no se presentaron, ante lo cual el juzgado reiteró la citación para los próximos días. La causa fue caratulada en principio como homicidio culposo, y no tiene imputados.

En tanto, el martes próximo el juez le tomará declaración informativa a Marcos Espósito, responsable de administrar y explotar el negocio de las picadas y a dos personas vinculadas a él. Una de ellas tramitó un permiso de funcionamiento precario ante la Municipalidad de Rosario y otra figura en el contrato de locación del terreno utilizado para las competencias.

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