La defensora del Pueblo quiere que el gobernador le indique quién dio la orden de actuar a la Policía en los sucesos trágicos de Bariloche que terminaron con la vida de tres jóvenes.
Piccinini envió una nota al gobernador, quien no estuvo en Bariloche durante la emergencia, en su carácter de responsable máximo de la Policía de Río Negro.
Solicitó, según informaron ayer desde la Defensoría del Pueblo, que informe “cuál fue la intervención que tuvo la Policía de Río Negro en cada uno de los acontecimientos y procedimientos desarrollados”.
Exigió que Saiz informe “de qué manera y por orden de quién se dispuso el uso de la fuerza, con qué finalidad, cuáles fueron las directivas operacionales, qué medidas expresas, si es que las hubo, se dispusieron para evitar o minimizar consecuencias no deseadas, concretamente el uso de la violencia”.
Pidió saber “quién autorizó el uso de municiones de plomo o si había órdenes de usar armas con postas de goma, gases u otros métodos de disuasión para casos de disturbios, especificando las directivas precisas y las personas que las impartieron”.
El jueves 17 de este mes murieron Diego Bonnefoi, de 15 años, Nicolás Carrasco, de 16, y Sergio Cárdenas, de 29. Diego murió en la madrugada de esa jornada por un disparo que efectuó el cabo de la Policía Sergio Colombil, según estableció hasta el momento el juez de Instrucción Martín Lozada.
El magistrado procesó esta semana con prisión preventiva al cabo por el homicidio con alevosía del adolescente. Señaló que el imputado le disparó por la espalda y a distancia a la víctima, en una persecusión.
Tras el hecho, el comisario Argentino Hermosa, jefe de la Regional Tercera, sostuvo que al cabo se le había escapado un disparo en un forcejeo y que Bonnefoi estaba armado.
El juez estableció que la supuesta arma que portaba el adolescente apareció horas después en el lugar donde fue hallado muerto el muchacho. Y advirtió que tenía todos los proyectiles.
El homicidio del adolescente desató la furia de familiares y amigos que atacaron con piedras la Comisaría 28, donde trabajaba el cabo. La unidad policial está a 20 metros de la casa de la familia Bonnefoi.
Efectivos policiales con el apoyo del grupo BORA dispararon perdigones de goma y gases lacrimógenos. Los choques continuaron hasta la noche del jueves. Durante esas horas de violencia, Carrasco y Cárdenas murieron alcanzados por perdigones de goma y supuestas balas de plomo.
Ayer Ricardo Carrasco, padre del adolescente asesinado, dijo que hay temor y que están amenazando a testigos para que no declaren contra la Policía.
Dijo que “nadie de la Provincia nos ha llamado” y señaló que consiguieron una audiencia con el gobernador, quien visitaría esta semana Bariloche, según anunciaron desde el Gobierno.


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