El intendente de Pocito calificó de “picardías” a las pintadas que aparecieron en la ciudad, impulsando el binomio Marcelo Lima-Sergio Uñac para las elecciones 2011. “Si hubiera sido yo, me pongo primero”, bromeó el titular del ejecutivo pocitano.
“Esto no tiene nada que ver conmigo, ni con ninguno, creo, de los que estamos involucrados por terceros. Si hubiera sido yo, imaginate, me ponía primero. Para pedir, pido en grande”, bromeó el intendente de Pocito. “Esto aparece siempre que el gobernador se va a Buenos Aires, no es casual”, dijo.
“Hablando en serio, el gobernador pidió prudencia, tiempo, y yo estoy de acuerdo con eso. En este año que queda nos tenemos que preocupar por terminar gestiones y obras que hemos comenzado”, señaló.
“Hay un modelo en la provincia claro, y en la nación también hay un modelo que se afianza, a pesar de que la presidenta y todos perdimos al conductor natural. Pero todos vemos que Cristina va tomando cada vez más importancia, y su figura se agranda”, evaluó Uñac.
“No niego mis aspiraciones, las tengo. Que uno haya sido, desde un departamento del cordón rural, el ejecutor de una gestión decorosa, que nos ha permitido mostrar nuestra zona afuera, alienta”, aclaró.
La sucesión en Pocito también es un tema trascendente. El ejecutivo del departamento, de fuerte crecimiento en los últimos años, es codiciado por varios dirigentes. “Hay algunas personas, un pequeño grupo para sucederme. Algunos pertenecen al Consejo Deliberante, algunos al gabinete, algunos a la cámara. Sea quien sea, trataremos de garantizar que quien triunfe afiance el modelo que viene en Pocito desde el 2003 a la fecha. Todas las obras deben continuar”, aseveró.
“Que sea Rubén Uñac (vicegobernador de la provincia) es una posibilidad cierta. Nosotros (por los hermanos Uñac) queremos mucho a este departamento. Todo lo que hemos construido políticamente se lo debemos a nuestra gente de Pocito. El deberá evaluar si es viable”, concluyó.




Comentá la nota