La Municipalidad y la Policía reconocieron el avance de las corridas de motos y trabajan con el Foro de Seguridad vecinal
El paseo es un punto de concentración de las familias de la zona, pero el reclamo de los lugareños es que el espacio ha sido ganado por los borrachos y por las motos que circulan a alta velocidad sin respetar las señalizaciones.
Vestigios de las noches de excesos son las botellas rotas esparcidas en la playa del arroyo Mártires, donde juegan los niños.
“La costanera es hermosa y estamos muy contentos porque vivimos en departamento y no tenemos patio, pero las motos son un peligro, suben a la playa, andan entre la gente, ya chocaron un perro, dejan vidrios por todos lados, no sé qué quieren”, lamentaron de la Comisión Vecinal de la chacra 154.
En la Seccional Séptima de Policía y en la Dirección de Tránsito municipal reconocieron que están enterados de esta práctica y que se están implementando más controles para llevar seguridad a los vecinos.
De la dependencia policial explicaron que ya debieron auxiliar en despistes y demoraron a personas alcoholizadas, especialmente en las madrugadas. Los patrullajes se intensifican los fines de semana por la gran concurrencia.
Por su parte, Yolanda Barrios, directora de Tránsito del municipio, en conversación con El Territorio admitió que recibió la queja de los vecinos y que ya se trabajó con el Foro de Seguridad y con la Policía.
“Nos estamos ocupando y preparamos operativos con la Policía, pero es una zona donde todavía no llegamos con los controles regulares, cuando tenemos una denuncia puntual acudimos, pero generalmente cuando nos ven llegar se escapan”.
Barrios refirió que las motos “suelen tener los escapes libres que también son un motivo de reclamo de los vecinos, suelen ser los jóvenes del barrio los que llevan sus vehículos”.
Evidenció que el fenómeno no sólo avanza en el Oeste, sino también en la costanera Sur.
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