Peugeot despedirá a 8000 trabajadores y cerrará una fábrica

El mayor fabricante de autos de Francia ya había echado a 3500 empleados el año pasado. Para el gobierno socialista representa un "verdadero shock". La empresa pierde 200 millones de euros por mes.

El mayor fabricante de automóviles francés, PSA Peugeot Citroën, anunció ayer sus planes de suprimir 8000 puestos de trabajo y cerrar una fábrica ante la grave situación por la que atraviesa el mercado europeo, especialmente en el sur del continente. La Comisión Europea adelantó que está dispuesta a prestar ayuda a los despedidos si Francia lo requiere, pero aclaró que, en caso de hacerlo, el motivo de los despidos debería ser el efecto de la globalización, y no de la crisis económica.

Las principales factorías afectadas serán las de Rennes y Aulnay-sous-Bois, cerca de París, que cerrará sus puertas en 2014 y donde se produce el Citroën C3. PSA intentará reubicar a la mitad de sus 3000 trabajadores en el grupo, mientras que a los 1500 restantes se les ofrecerán empleos en otras empresas de la región. En Rennes se suprimirán unos 1400 de los 5600 puestos de trabajo y también se intentará recolocar a quienes pierdan sus empleos. En el resto de Francia se recortarán otros 3600 puestos bajo la figura de retiro voluntario.

El plan de despidos y reestructuración se difundirá el próximo 25 de julio, fecha en que la empresa presentará sus cifras semestrales. En la primera mitad del año, la producción cayó un 18 por ciento. En la división automotriz del grupo se prevén pérdidas operativas por unos 700 millones de euros (850 millones de dólares), indicó la empresa. Desde mediados del año pasado PSA pierde mes tras mes unos 200 millones de euros (240 millones de dólares).

Los directivos de la automotriz reconocieron en un comunicado "la conmoción" que causarán los recortes, pero explicaron que la "profundidad y persistencia de la crisis" en Europa hicieron "indispensable" adoptar esas medidas.

En total trabajaban en el grupo automotor a finales del año pasado unas 123 mil personas. En otoño ya se anunció la eliminación de unos 3500 empleos en Europa. Tras el anuncio de los nuevos recortes, la cotización de las acciones de PSA subió un 1,7 por ciento. Los sindicatos expresaron su resistencia a la reducción de plantilla, mientras que el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, habló de un "verdadero shock" e instó a la cúpula de la compañía a estudiar otras alternativas que garanticen el mantenimiento de los puestos de trabajo.

Al mismo tiempo, la Comisión Europea (CE) afirmó ayer que está lista para estudiar una eventual petición de Francia para otorgar ayudas europeas a los 8000 trabajadores, aunque recordó que la iniciativa para solicitar dichos fondos debe partir de los Estados miembro. "La CE está lista para considerar peticiones de Francia, ya sea del Fondo de Ajuste a la Globalización (FEAG) o del Fondo Social Europeo (FSE), destinados principalmente a facilitar la formación y la reinserción laboral de los trabajadores", dijo el portavoz comunitario de Empleo y Asuntos Sociales, Jonathan Todd. Señaló que es "demasiado pronto" para saber si los criterios para conceder ayudas del FEAG se aplicarían o no a este caso. Para poder recibir estos fondos, Francia tendría que probar que los despidos "se deben a los efectos de la globalización o de la deslocalización de las empresas", pero no a la crisis económica internacional, precisó. «

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