Hace unos días comenzó una nueva movida del sector petrolero, para exigir a la Federación la devolución del Sindicato a los trabajadores.
La Intervención del Sindicato de Petroleros Privados llegó para quedarse. Esto lo dijimos en nuestras páginas el mismo día que la Federación, decidió poner al frente de la organización sindical a Carlos Flaquier y suspender la Comisión encabezada por Héctor Segovia como Secretario General. Había una necesidad y se creó un gran negocio.
Lo que era necesario, intervenir para investigar, analizar, denunciar y finalmente normalizar, no cumplió con ninguno de los términos del espíritu que, inicialmente, motivó a las autoridades de la Federación a tomar cartas en el asunto. Ayer, luego de casi de un año y medio de aquella apropiación del sindicato y luego de una fallida e interesada movida llevada adelante por el propio Segovia y algunos de sus viejos delegados, para retomar la conducción, el tema vuelve a estar en las noticias. Esta vez, un movimiento autoconvocados integrados entre otros por Juan Carabajal de la empresa Lufkin, David Barroso de la empresa Oil, Tato Quiroz delegado de Prosepet o Ricardo Mosqueda delegado de Vermaz, entre otros, busca juntar 3.000 firmas de los más de 10 mil trabajadores que hay en la provincia, a fin de solicitar formalmente que la Federación convoque a un llamado a elecciones sindicales y se pueda volver el gremio a los afiliados, quienes se vienen quejando de todo tipo de anormalidades, entre ellas corte de servicios en atención médica y farmacias, cuestiones elementales que nunca padeció el sindicato, debido al fuerte aporte que hace cada trabajador que ronde entre los 400 y 750 pesos por mes y por persona.
Más grave
Otra de las circunstancias que desde OPI hemos apuntado siempre, es al objetivo económico y político que persiguen desde la Federación, quienes están interesados en mantener la Intervención. Hemos señalado que estas “intervenciones”, históricamente potenciadas y alentadas por el kirchnerismo (al que responde la Federación) suelen constituir costosos nichos donde la “dirigencia” se autoimputan fabulosos sueldos, tal como pasa en Aerolíneas Argentinas, donde Mariano Recalde gana unos 80 mil pesos mensuales y de allí para abajo los sueldos no bajan de lo 30 mil, con YCRT, empresa que tiene una plantilla de Gerentes y Jefes, superior, proporcionalmente al personal que trabaja en las minas, todos cobrando sueldos por encima de los 30 y 40 mil pesos y lo que, presumimos, puede llegar a pasar en la nueva YPF, cuando se asignen los presupuestos y se establezcan los sueldos de sus Ejecutivos.
De acuerdo a lo que expresa el diario Voces y Apuntes, los delegados petroleros que están en esta campaña estuvieron en los estudios de FM Generación, en Pico Truncado y mostraron documentación (cheques), firmados por el Interventor Carlos Flaquier, donde se pagan sueldos de 35 mil y 50 mil pesos.
“Puedo mostrar cheques de $ 35.000 del delegado de El Cóndor, Omar Palacios” relato Carabajal, en la radio, quien exhibió varios cheques con la firma de Flaquier, “Este querido compañero cobra el triple de lo que cobro yo”, indica Voces y Apuntes.
También se exhibió otro cheque a nombre de Saturnino Méndez “No le vamos a decir el monto, pero si el compañero está escuchando que se acerque y explique como hace para cobrar este cheque”, reclamó el petrolero, en función de los sueldos que se han autogestionados los “Interventores” a instancias de la Federación.
“Nosotros no llegamos a fin de mes porque no nos alcanza el sueldo, y estos señores cobran tres veces más que cualquier trabajador” señalo Carabajal.
Por otro lado – indica el sitio web – se mostraron Cheques en blanco de $ 50.000 y que estaban firmados por el interventor.

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