El petróleo divide a Libia: ahora otra región reclama su independencia

Cuando siguen apareciendo fosas comunes y el débil gobierno transitorio no logra afianzar su autoridad, la riqueza petrolera comienza a ejercer su seducción y a provocar divisiones en Libia.
A principios de esta semana declaró su autonomía la región este, conocida como Cirenaica y principal productora de hidrocarburos, cuya ciudad más importante es Bengazi. Ahora planea hacer lo mismo otra provincia petrolera: Fezzan, en el sur sahariano.

El diario argelino Le Temps d’Algerie reveló que Abdelmadjid Seif El Nasr, uno de los líderes de la región y miembro del Consejo Nacional de Transición (CNT), anunciará en los próximos días la separación del Fezzan del gobierno central y la creación de un Estado independiente .

Algunos observadores europeos creen que estos intentos independentistas pueden terminar en nuevos enfrentamientos militares, ya que gran parte de la población quedó armada luego de la insurrección popular que derrocó a Muammar Kadafi el año pasado. El presidente del CNT, Mustafá Abdul Jalil, incrementó este temor al advertir que r ecurrirá a la fuerza de ser necesario para impedir las autonomías .

“No estamos preparados para una división de Libia”, sostuvo, y en referencia a los líderes tribales y militares de Cirenaica, denunció que “restos del régimen de Kadafi intentan utilizarlos”. El jefe de gobierno advirtió que está decidido a disuadirlos “incluso por la fuerza”. Jalil también acusó a los ricos reinos árabes de fomentar estas divisiones. “Lamentablemente países hermanos árabes financian y apadrinan la sedición que se produjo en el este”, señaló.

Jalil se encuentra en Misarata, a donde se trasladó para anunciar el fin de la redacción de una Carta nacional que, según dijo, servirá de modelo a la futura Constitución. El documento sienta las bases de una democracia parlamentaria con un sistema administrativo descentralizado. Pese a estos tibios movimientos, el gobierno central no convence a los libios. El martes, los jefes de varias tribus y milicias de Cirenaica declararon la autonomía de esa región y se pronunciaron a favor de un sistema federal. No es inocente: ese territorio concentra las tres cuartas partes de la producción de hidrocarburos y la economía libia se basa en el petróleo.

El federalismo que proclaman estos dirigentes del este no es algo nuevo. Después de que Benito Mussolini cayera derrotado en la II Guerra Mundial, Libia se independizó de Italia y quedó bajo una monarquía –controlada por Francia y Gran Bretaña–, que mantuvo la independencia de las tres grandes regiones: Tripolitania (oeste), Cirenaica (este) y Fezzan (sur). Eso se acabó en 1969 cuando un grupo de oficiales nacionalistas liderados por Kadafi tomó el poder. El país fue unificado bajo un gobierno central.

Ahora, los defensores de un retorno al federalismo afirman que ese sistema sacaría al este de la marginación sufrida durante décadas, mientras que sus detractores temen que esta iniciativa favorezca la división y bloquee la reconciliación en un país que sale de un sangriento conflicto.

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