A pocas horas de un debate particularmente duro en la Legislatura provincial, en el que hasta hubo ofrecimientos de peleas por parte de algunos diputados, el vicepresidente Juan Ramón Garay trató de poner paños fríos a la situación. "Para mí eso se terminó con la sesión.
-Más tranquilo, ¿cuál es su evaluación de la controvertida sesión?
--Creo que lo de ayer (por el jueves) fue una discusión que pasó de ser política, pero lo importante es que se trataron los temas que debían tratarse, que José Sappa fue aprobado y el Tribunal de Cuentas tiene un funcionario más para empezar a ordenarse. No se le dio el apoyo a (Roberto) Vassia, y eso está en la Constitución Provincial y en la Ley 1676 del Tribunal de Cuentas, y ahora habrá que seguir por los estamentos democráticos. Por eso le corresponderá al gobernador usar la opción de otro nombre y empezar el proceso de designación nuevamente.
-Pero coincidirá en que hubo excesos en un debate que pasó de acalorado.
-Lo que digo que ahora hay que bajar los decibeles. Todo este tema fue desgastante desde el momento que se produjeron las vacantes en el Consejo de la Magistratura a fines de 2009, que empezó a hablarse más por los medios que en la Cámara de Diputados, Considero que sí, es cierto, tiene que haber más diálogo, hay que entender que las reuniones de Labor parlamentaria no son sólo para juntarse media hora antes, sino que hay que fijarse una agenda, juntarse otro día para tratar temas generales, debatir, charlar. Con esa necesidad de ir mejorando la institución me parece que nunca es tarde para cambiar, no sólo para este proceso legislativo sino para lo que viene.
-De todos modos admitirá que usted fue particularmente duro apuntándole a los frepamistas. Castigó a una diputada apuntando a un familiar que fue intendente durante el Proceso, "ninguneó" a Hugo Pérez, tuvo lo suyo para Carlos Pessi y también para Silvia Petitti.
-No sé si fue así. Lo que dije es que ahora somos todos demócratas y cada uno tiene su pasado, y no se puede decir que alguien no puede ser funcionario porque... cuántos han sido funcionarios. Podemos hacer un libro con personas que pueden haber sido procesistas. No fue nada más que eso, la diputada no tiene la culpa de nada, pero fue por eso que dije que algunos se bañan con agua bendita.
-En el caso de Petitti usted dijo como crítica que había ido a la residencia del gobernador para hablar, pero la llevó usted...
-Admito que puedo haber estado duro con ella, pero yo no la llevé, la acompañé. Hay una diferencia. Pero el tema es que no estaba el presidente del bloque, Daniel Lovera, y me pidieron que la acompañara y eso fue lo que hice. Pero Petitti, cuando quedó sola, cuando la echaron del Frepam, entiendo que quiso generar un hecho político ante esta situación puntual. Ponerse en el centro de la escena y ser vedette con el voto 17, y se equivocó en eso. Le dieron varios centímetros de publicidad pero se equivocó, por eso mi enojo. Coqueteó con nosotros y después con el otro lado. Y eso no lo comparto, no fue por el voto.
-Concretamente usted se refirió a un dirigente de la UCR que "rosqueó" para que alguno de su partido ocupara un lugar en el Tribunal de Cuentas. Pessi pidió que diera el nombre.
-Pero si Pessi lo sabe, y algunos otros radicales también lo deben saber. No voy a dar nombres de ningún tipo, pero el hecho sucedió, las personas están, pero para mí terminó ayer (por el jueves). Es cierto que hubo un dirigente que llamó a un asesor nuestro para llegar a un acuerdo, y en el radicalismo lo saben.
-¿Entonces?
-Para mí terminó todo con la sesión, ya está. Me parece que hay que poner un punto final, porque sino nos equivocamos. Creo que aprovechar la experiencia de ayer, tenemos que tener más diálogo, juntarnos más para hacer las cosas mejor. A pesar de lo que pasó entiendo que dejó enseñanzas y creo que va a servir.

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