Además de hacerse cargo de la infracción por pescar en forma ilegal en aguas argentinas, la firma dueña de las embarcaciones secuestradas el 25 de diciembre, también debe afrontar el valor de amarre en el puerto que asciende a 600 dólares diarios por cada barco más el pago de la guardia de Prefectura Naval.
Los buques de bandera china Lu Rong Yu 6.177 y Lu Rong Yu 6.178, que fueron capturados el 25 de diciembre por el guardacostas Thompson de la Prefectura Naval, al ser sorprendidos pescando de manera ilegal dentro de las 200 millas marítimas argentinas, continúan amarrados en el puerto de Comodoro Rivadavia. Se trata de las embarcaciones cuyos capitanes quedaron a disposición de la Justicia Federal por haber intentado huir, desoyendo la orden de la fuerza de seguridad.
En un principio se estableció que los buques permanecerían 10 días en el puerto de la ciudad. Sin embargo, hasta el momento no hay ninguna novedad sobre la empresa que operaba los buques y que debe responder económicamente no sólo por las multas impuestas por pescar sin autorización en aguas jurisdiccionales argentinas, sino también por el costo diario del amarre en el puerto comodorense y las guardias que Prefectura Naval mantiene en las embarcaciones.
Esta situación recuerda la historia de Elinka, una embarcación de bandera panameña, pero de propietario griego, que en setiembre de 1998 quedó varada por un desperfecto técnico.
El barco transportaba 13.000 toneladas de azúcar sin refinar desde Brasil a Perú. Sin embargo, la rotura en el motor produjo que ingresara sin autorización a aguas nacionales, siendo secuestrado por Prefectura Naval de Comodoro Rivadavia.
Sus 23 tripulantes, la mayoría de ellos rumanos y birmanos, quedaron varados en la ciudad por más de dos años. La situación comercial del buque, y la falta de responsabilidad de los empresarios, produjeron que los marineros tuvieran que quedarse aguardando por una solución, y una esperanza de pago por sus tareas.
El paralelismo con la situación de las embarcaciones chinas es inevitable. Es que mientras la empresa no aparece, sus 36 tripulantes continúan en los barcos a la espera de una respuesta que se dilata.
RIESGO DE REMATE
Oscar Ruiz, administrador del puerto de Comodoro Rivadavia, recordó ayer que la multa económica por pescar en jurisdicción argentina fue impuesta sobre los buques, al tiempo que se confiscaron las 10 toneladas de mercadería que había en las bodegas.
Ruiz consideró que los barcos podrían estar amarrados algún tiempo más, ya que es indispensable que aparezca la empresa. “Para ser liberados por la Justicia los buques deben cancelar la multa que se les impone por su falta, pero además deben abonar el valor que corresponde por cada día que pasan anclados en el puerto, que es de 600 dólares por embarcación, y lo que cargue Prefectura por la guardia permanente que tiene que hacer sobre ellos”, sintetizó el funcionario.
En caso de que el tiempo siga transcurriendo sin respuestas por parte de las empresas armadoras, las embarcaciones podrían llegar a ser rematadas, como sucedió con Elinka, un buque viejo que terminó siendo desguazado en la India.patagonico
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