Si bien se achicó a partir del convenio de premios y castigos, el impacto del dinero que todos los meses gira el Ejecutivo a los municipios sigue siendo alto. San Martín, La Angostura y Neuquén figuran como los tres distritos más autónomos, mientras que hay unos 15 que pagan menos de 1 peso de cada 10 que gastan con recursos propios.
Los datos, que corresponden a 2011 y provienen de un informe de la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos, son apenas una muestra de la compleja realidad fiscal neuquina, donde se observan comunas con escasa independencia económica y cuya mayor parte de los recursos se va en salarios.
Pese a que Neuquén tiene una de las leyes más avanzadas de coparticipación -aunque desactualizada en sus índices-, la gran mayoría de las comunas aún necesita del auxilio financiero discrecional para afrontar sus erogaciones. Es la consecuencia de años de expansión del gasto público de la mano de plantas de personal sobredimensionadas y gestiones que jamás pusieron el foco en mejorar su recaudación propia, acostumbradas a la asistencia de Provincia.
Sin embargo, el panorama comenzó a cambiar en 2012 desde que se implementó el convenio de premios y castigos, que le puso un marco de exigencias a la entrega de fondos de manera discrecional. No exento de tensiones, el plan ideado por el ministro de Economía Omar Gutiérrez logró homogeneizar criterios de cobros de tasas y dar cierto horizonte de expectativa sobre la cantidad de fondos que los municipios van a necesitar por semestre. El balance, para la cartera, es positivo.
Números
Volviendo a la estadística, se observa que los municipios más pequeños son altamente dependientes de la Provincia. Según se desprende en los números de Estadísticas y Censos (ver cuadro), al menos 15 comunas no llegan a financiar ni un peso de cada diez que gastan. Algunas, como Chos Malal, Junín o Picún Leufú ya son ciudades consolidadas. Hay otras que no están presentes por falta de datos, como es el caso de Plottier, que también depende en forma marcada de los fondos provinciales.
Claro que estos números deberán ser actualizados, ya que la firma del convenio de premios y castigos obligó a la reforma de ordenanzas tributarias que en algunos casos hacía más de una década que no se tocaban.
En el caso de los salarios, los números de Estadísticas y Censos muestran que al menos 15 comunas destinan más de la mitad de su gasto total a salarios. Sin embargo, si la cuenta se hace sólo con las erogaciones corrientes -sin contar obras y otro tipo de transferencias-, el porcentaje supera holgadamente el 70%.
Coparticipación
Por cada crítica que se les realiza a los intendentes sobre la poca recaudación propia, éstos responden con una queja sobre las disparidades del sistema de coparticipación provincial. El problema no pasa tanto por el esquema, uno de los más equitativos y modernos del país, sino por la actualización de los índices que se utilizan para distribuir el dinero, que están hechos con datos poblaciones del Censo '91. La población de Rincón de los Sauces, por caso, más que se duplicó en los últimos 20 años, pero sigue recibiendo el mismo porcentaje de fondos provinciales, sumado a otro fondo fijo de asistencia.
Para corregir estos desajustes, la Ley 2.148, de coparticipación provincial, establece un mecanismo de revisión periódica a través de una Comisión Fiscalizadora que jamás se creó. En 2010, Sapag convocó a una reunión con intendentes por este tema pero luego la agenda no volvió a retomarse. Nada indica que esto vaya a ocurrir en el corto plazo, sobre todo en un contexto de desaceleración económica.
Fondos
Por lo pronto, el Presupuesto 2013 ya otorga algunas pautas de la cifra que alcanzarán las transferencias a municipios por parte del Gobierno. Sumarán este año unos $1.826 millones, de los cuales casi $1.357 millones corresponderán a los envíos automáticos por las leyes de coparticipación.
Otros 469 millones de pesos corresponden a aportes reintegrables y no reintegrables. De ellos, unos 200 millones irán a las comisiones de fomento, que no forman parte de la coparticipación 2
Todos atentos al convenio fiscal
A un año de la firma del convenio fiscal con los municipios -informalmente conocido como "acuerdo de premios y castigos"-, el balance para el Ministerio de Economía es positivo. Desde la cartera destacaron sobre todo los cambios generados para unificar los criterios tributarios, lo que a su vez genera un incremento de la recaudación.
En este sentido, desde las oficinas que comanda Omar Gutiérrez reseñaron que:
*De los municipios adheridos, 34 ya aplican el criterio de valuación fiscal para el caso del Impuesto Automotor. Esto implica que cobran a partir de una alícuota sobre el valor de mercado del vehículo.
*Son 33 los municipios que ya tienen establecido que la base imponible para la Tasa de Inspección Seguridad e Higiene, denominada “licencia comercial”, sea en función del volumen de ventas.
* Ya hay 31 municipios que determinaron en sus ordenanzas tributarias que la base imponible de la Tasa Retributiva por Servicios sea en función de la valuación fiscal del inmueble que establece la Dirección Provincial de Catastro.
“En las últimas semanas de diciembre, la gran mayoría de los municipios elevaron sus proyectos de ordenanzas tarifarias para el ejercicio 2013. Algunos lograron sus aprobaciones y otros se encuentran en proceso”, indicaron desde Economía.
“La implementación de las reformas comenzaron a dar resultados el año pasado y tendrán impacto pleno en el incremento de ingresos a partir del ejercicio 2013”, pronosticaron.
Sólo Centenario -en el primer semestre- y Neuquén capital -en el segundo semestre- no firmaron el convenio.
Empleados de a miles
Según los números de Estadísticas y Censos, actualizados a 2011, los municipios emplean más de 13 mil personas entre agentes, cargos electivos y personal del los concejos deliberantes.
De los más de 12 mil empleados, casi 4 mil son contratados y el resto forman parte de la planta permanente.
Los trabajadores en los distintos órganos legislativos son 428, mientras que hay 251 cargos electivos que corresponden a los puestos ejecutivos de intendentes, secretarios, subsecretarios y directores.
Aunque el desarrollo histórico y económico de cada provincia explica en parte esta dependencia del Estado, la cifra resulta curiosa si se la compara con la de otros distritos. Por ejemplo los partidos del conurbano bonaerense, que con mucha más población e incluso más responsabilidades administrativas tienen muchos menos empleados.
Para el consolidado de sus municipios, es decir para una población de 550 mil personas, Neuquén tiene 14 mil empleados (sin contar los provinciales). Avellaneda, con 342 mil habitantes, tiene sólo 4 mil empleados. Lomas de Zamora, con 616 mil habitantes, tiene 3.500.

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