Con una temperatura que superó los 35 grados, se convirtió en el lugar elegido por cientos de personas. No obstante, el paisaje prácticamente seco se volvió fuente de preocupación
Desde hace semanas, la ola de calor se ha instalado y las altas temperaturas no dan tregua en la ciudad. Jornadas enteras con máximas que superan los 30 grados han sido una constante en estos días. Así, mientras el centro se convierte en un horno, el éxodo hacia las sierras durante los sábados y domingos se volvió una constante.
En tanto, grupos de adolescentes y familias se reunieron con el equipo de mate, reposeras y mesas frente al espejo de agua. Mientras una diversidad de estilos musicales sonaban entre los presentes, algunos se dedicaron a la actividad deportiva, con improvisados torneos de fútbol y beach voley, mientras otros simplemente se asoleaban en las costas.
Pese a que aún no se han inflado los gomones, la zona de los azudes continuó siendo la más elegida por los más jóvenes.
Por otra parte, las piletas de la ciudad, que comenzaron la temporada la semana pasada, también tuvieron altísima concurrencia durante este fin de semana, que fue uno de los más cálidos del año.
Al parecer, el alivio al intenso calor llega hoy, según informó el Servicio Meteorológico Nacional, que anunció lluvias para estos días. Los chaparrones se extenderían hasta el miércoles por la tarde.
Sequía
Por otra parte, el escaso nivel de agua preocupó a la gente, que debía amontonarse en sectores estratégicos para poder refrescarse. Las escasas precipitaciones de los últimos meses han impactado fuertemente sobre el río Cuarto.
Los últimos registros pluviométricos se produjeron la primera semana de diciembre, con chaparrones que no superaron los 20 milímetros. Las marcas han sido verdaderamente escasas durante la primavera; no obstante, muchos expertos esperan que la situación se revierta en enero.
En las márgenes de ríProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 , el paisaje se tornaba extraño y desolador para quienes asisten todos los años al espejo de agua, ya que muchos coincidieron en que el lugar nunca estuvo tan seco. Incluso en algunas zonas se alcanzaba a divisar vegetación en la zona del cauce del río.
La zona serrana, específicamente donde nace el río Cuarto, ha sido víctima de una temporada que ha padecido altas temperaturas, con irrisorios niveles pluviométricos.
En los últimos años la región ha sido gravemente afectada por la sequía, comprometiendo a los cultivos. Incluso en septiembre de este año se declaró nuevamente a la provincia en emergencia agropecuaria debido a la escasez de lluvia en el territorio.
A fines de 2010 y comienzos de 2011 el fenómeno climático denominado “La Niña” hizo estragos, provocando una fuerte sequía en diversos sectores del país.
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