La Epoc es una epidemia originada por el cigarrillo en el 95% de los casos. Crece año a año. Actualmente, es la quinta causa de muerte en el mundo y en Argentina afecta a 3 millones de personas
Según especialistas, el aumento de la Epoc tiene una relación directa con el incremento del tabaquismo en los últimos años y, si no se toman medidas al respecto, se espera que su incidencia en la mortalidad siga creciendo en los próximos años.
“Es fundamental continuar y profundizar las medidas contra el tabaco”, subrayó el neumólogo Mauricio Eceiza con relación a la necesidad de políticas públicas que ayuden a reducir esta patología que afecta al 8% de la población mundial y a más de 3 millones de argentinos.
Los últimos datos brindados por el Ministerio de Salud de la Nación indican que durante 2009 en Argentina murieron 4.711 personas a causa de esta enfermedad pulmonar. Situación que en la provincia de Córdoba provocó el fallecimiento de 517 personas durante el mismo año.
Aunque la Epoc es fácil de diagnosticar, muchas personas desconocen que la padecen porque consideran que sus síntomas son propios del fumador y no consultan al médico. Sin embargo, su detección temprana es central para detener el avance de esta enfermedad progresiva que, aunque no tiene cura, puede tratarse de diversas maneras.
La epidemia y sus causas
La Epoc es un trastorno pulmonar que se caracteriza por su evolución crónica y por causar una disminución de la capacidad respiratoria a través del tiempo, algo que repercute de manera considerable en la calidad de vida de las personas afectadas.
Los especialistas explican que este trastorno puede manifestarse de distintas maneras ya que abarca a más de una patología. Una de ellas es el enfisema pulmonar, que implica una degradación del tejido pulmonar y produce cavidades de aire que no intercambian oxígeno.
Otra forma en la que puede presentarse la Epoc es la bronquitis crónica, que consiste en una inflamación crónica de los bronquios. Esto “produce una obstrucción fundamentalmente en la salida del aire”, detalló Eceiza. Y agregó: “Entonces los pulmones se van llenando de aire pero con poco recambio y a la larga terminan produciendo el síntoma principal que es la falta de aire”.
“Estas enfermedades tienen alta prevalencia en la población y son fácilmente identificables por un clínico o un neumólogo”, explicó el médico clínico José Grucci. Y relató que tiempo atrás el asma también se consideraba como parte de este grupo, pero luego fue apartada.
“La Epoc es una enfermedad producida por el humo del cigarrillo en el 95% de los casos. Hay unos pocos casos producidos por enfermedades ocupacionales como la minería y algunos casos de enfermedades inflamatorias como la artritis, pero son sólo un 5%”, describió Eceiza respecto de las causas de la afección.
Igualmente, el neumólogo aclaró que sólo entre un 15% y un 20% de los fumadores desarrollan estas enfermedades. Aunque este aspecto aún se está estudiando, hasta el momento se considera que “hay factores genéticos que determinan una protección contra esta enfermedad o al contrario una susceptibilidad a la misma”, indicó.
Por el tabaquismo
De cualquier manera, es con relación al tabaquismo que los profesionales explican el constante aumento de esta epidemia. “El hábito tabáquico es mayor que hace 50 años y sobre todo la edad de comienzo del tabaquismo se ha reducido con relación a años atrás. Antes era frecuente ver pacientes de 15 años fumando y ahora tenemos pacientes de 12 años fumando”, reflexionó Grucci.
El mismo análisis realizó el neumólogo y relató que la Epoc “ha ido escalando posiciones como causa de muerte tanto a nivel mundial como a nivel nacional”.
Actualmente, este trastorno es la quinta causa de muerte en el mundo y se estima que seguirá creciendo en los próximos años.
“Mientras no logremos disminuir el consumo de tabaco, no vamos a lograr disminuir la incidencia de esta enfermedad”, subrayó Eceiza.
Y agregó: “Al ser el cigarrillo el responsable de la gran mayoría de los casos, es el único factor de riesgo en el que uno puede trabajar para evitar que se siga propagando”.
Es por ello que el profesional resalta la necesidad de políticas que profundicen la lucha contra el tabaco. En este sentido, valoró los avances legales realizados en los últimos años pero dijo que “hay otras medidas que se pueden usar: como prohibir la venta a menores, no permitir la propaganda en ningún lugar -ni siquiera en sitios de expendio-, aumentar los impuestos e incluso hacer tratamientos más amplios para fumadores que vengan desde la salud pública”. Y aseguró que estas decisiones tendrían un impacto importante sobre la incidencia de la Epoc y también sobre otras enfermedades.
Los síntomas y el diagnóstico
Llegar al diagnóstico de la Epoc no es dificultoso, ya que existen distintas pruebas para detectar su presencia. La principal es la espirometría, un método que permite reconocer distintas afecciones respiratorias y hacer un seguimiento del tratamiento aplicado.
Sin embargo, desde la Fundación Argentina de Asistencia al paciente con Epoc (Fundepoc) afirmaron: “Es una enfermedad que está subdiagnosticada porque la gente tiene los síntomas y no va al médico e incluso cuando va, muchas veces el médico no hace la espirometría”.
En ese marco, Sonia Iujvidin, actual representante de la fundación luego del fallecimiento de su presidente en octubre pasado, expresó: “Aproximadamente 3 millones de argentinos tienen Epoc, pero muchos de ellos no saben que lo tienen”.
Los profesionales locales advierten que la falta de aire, la tos crónica y las expectoraciones son los principales síntomas de este trastorno pulmonar.
Grucci indicó que la disnea o falta de aire, que constituye el principal efecto de la Epoc, se vuelve especialmente evidente cuando “pacientes que estaban acostumbrados habitualmente a trotar o caminar determinadas distancias de pronto empiezan a ver que a menor distancia les falta el aire”.
La tos crónica es otro factor que puede evidenciar la presencia de esta patología, especialmente en personas fumadoras. El médico clínico advirtió que este síntoma muchas veces es malinterpretado como una infección respiratoria, pero cuando la tos persiste durante varios días puede tratarse de un problema pulmonar.
Por último, las expectoraciones o el catarro, especialmente al levantarse, también son consecuencias de estas afecciones.
“Esta enfermedad evoluciona con un deterioro crónico y progresivo. Cada vez falta más el aire, pero a su vez tiene agudizaciones que hacen que el paciente por unos días o semanas empeore su estado, algo que en general es producido por infecciones virales que se agregan”, advirtió el neumólogo con relación a estos episodios que son muy similares a una crisis asmática.
Y continuó: “Pasados unos días, con o sin tratamiento, el paciente mejora y puede volver a la situación anterior o queda peor que antes. Durante estas agudizaciones puede tener síntomas como sibilancia -sonido que hace el aire al pasar por las vías respiratorias congestionadas- y dolor torácico”.
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