Por ocho votos a favor y cuatro por el rechazo, el oficialismo impuso la mayoría necesaria para avanzar en el proceso licitatorio que solicitó el Ejecutivo municipal, que terminará por sumar tres nuevos camiones y una planta hormigonera al área de obras y servicios públicos de la administración comandada por el intendente Víctor Giraud.
Por ocho votos a favor y cuatro por el rechazo, el oficialismo impuso la mayoría necesaria para avanzar en el proceso licitatorio que terminará por sumar tres nuevos camiones y una planta hormigonera al área de obras y servicios públicos de la administración comandada por el intendente Víctor Giraud.
La bancada liberal votó de manera independiente y dejó a la oposición al borde de la disgregación definitiva. Destacado rol tuvo el presidente del Cuerpo, Alejandro Belsky, para conducir la sesión que pese a las presiones ejercidas en su contra, impuso su autoridad.
La sesión de este martes, llegaba precedida de un sinnúmero de interrogantes acerca de cuál sería la posición que asumirían los integrantes de la bancada del Partido Liberal conformada por Marta Soto y Esteban Adaro, quienes luego terminaron siendo claves en las votaciones respectivas y por sobre todas las cosas dejando en claro que tienen vuelo propio al momento de avalar o no, con sus votos, determinadas cuestiones que son trascendentales para la vida institucional de Santo Tomé.
Pasadas las 20.15 se tomaba asistencia, por Secretaría, de los concejales quienes dijeron presente en su totalidad bajo el timonel del presidente Alejandro Belsky. El primer tema "caliente" a ser debatido y que figuraba en el orden del día, era el del aumento del 15 por ciento a los empleados municipales, acuerdo este que llegaba de antemano ya "abrochado" al Concejo, por cuanto el pasado viernes el gremio municipal y el Ejecutivo, acordaron ese porcentaje y una suma no remunerativa de 250 pesos a ser abonado con el sueldo del mes de julio.
Acerca de este tema había dos proyectos, uno de cada bancada, pero el adelantamiento del acuerdo antes mencionado, tiró por tierra las apetencias de la oposición de generar una grieta entre el gremio y las autoridades comunales. Así fue que puesta a consideración, ocho votos por el "sí" contra cuatro abstenciones de la oposición, homologaron el incremento de sueldos de la totalidad de los empleados municipales.
Pero el plato fuerte de la noche estaba por venir y tenía que ver con el pedido del Ejecutivo municipal para que se les dé el visto bueno para iniciar el proceso de compra de nuevas maquinarias para el parque automotor. Así fue que el presidente Belsky autorizó la lectura de los dos dictámenes elaborados, uno por cada bancada, para luego pasar a poner a consideración y votar. Pero el concejal opositor Jorge Amuedo (ARI) pidió la palabra y objetó en todas sus partes el proyecto presentado, señalando primeramente que no se podía poner a consideración porque a su criterio "no existe presupuesto" y luego indicó que era necesario que se girase nuevamente a Comisión para corregir algunas cuestiones puntuales y volver a debatir el proyecto.
En ese marco de contradicciones -a decir de algunos observadores ligados al oficialismo comunal- Amuedo arremetió contra el presidente del Cuerpo a quien dijo va a responsabilizar por la votación que se estaba pretendiendo llevar adelante y que al día siguiente presentaría denuncias penales contra quienes avalaran con su voto el pedido del Ejecutivo. Ante esta arremetida, el jefe de la bancada oficialista, Carlos Farizano, dejó a salvo -según su criterio- que el Presidente del Cuerpo, solamente estaba para conducir el debate y que cualquier denuncia que se pretendiese hacer se debería hacer contra los Concejales quienes en definitiva tenían que votar.
De todos modos, la respuesta de Belsky a Amuedo no se hizo esperar y el titular del Cuerpo le demostró cuantos pares son tres botas al sostener de manera decidida que "no había ningún impedimento legal para retirar el proyecto en cuestión, por cuanto existían dos dictámenes elaborados", o sea uno por el rechazo y el otro por la aprobación. Por lo tanto rechazó de plano los argumentos del verborrágico edil del ARI e inmediatamente bajó martillo para abrir la votación respectiva.
Por la aprobación en general del proyecto, levantaron la mano los ediles del oficialismo, Carlos Farizano; Miguel Arismendi, Lucas Velázquez, Angelina Vega y Joaquín Casco, como así también los concejales liberales, Marta Soto y Esteban Adaro. Por el rechazo a la adquisición de los camiones y planta hormigonera, lo hicieron los ediles José Mescher (MID), Luis Silvero, Jorge Amuedo y Reginaldo Brandán, estos últimos del ARI.
Mientras que la votación en particular fue de ocho votos a cero por cuanto la bancada del ARI se retiró del recinto apenas terminada la primera votación.
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