Los residuos se amontonan en diversos lugares y representan un caldo de cultivo de enfermedades. Los controles municipales y una toma de conciencia vecinal son escasos, cuando no inexistentes. Urge una política ambiental.
Carreros y particulares tiran de todo allí. Prótesis, jeringas descartables, animales muertos, carne podrida, envases de todo tipo, papeles, gomas, bolsas de polietileno. El basural no para de crecer y la inmundicia está al aire libre. Las moscas y el hedor forman parte del lugar y la limpieza brilla por su ausencia.
Los desechos son ubicados a ambos costados de la calle trasera del hipermercado y permanecen allí generando graves complicaciones, deteriorando la calidad de vida de quienes habitan en sus inmediaciones y haciendo proliferar animales y vectores transmisores de enfermedades.
Ante este mugroso escenario y otros similiares que existen en varias zonas de la ciudad, urge una política ambiental concreta que permita una solución, porque, más allá de una cuestión sanitaria, existen cuestiones de dignidad y de derechos.
La falta de conciencia de los vecinos que arrojan sus desperdicios en cualquier parte es una cuestión clave a modificar en esta problemática que afecta a todos. Pero la limpieza de la ciudad es responsabilidad de la Municipalidad.
Tiempo atrás, unos 10 agentes del Municipio controlaban que no se arrojen residuos en ese predio y se logró mantenerlo limpio durante un tiempo. Sin embargo, en la actualidad ya no existe vigilancia y la basura volvió a adueñarse de la zona.
Los operativos integrales que realiza el Municipio parecen no dar abasto. Luego del paso de los operarios, los residuos son colocados nuevamente en lugares y horarios no habilitados.
La basura, que es uno de los temas urticantes de la gestión del intendente Carlos Camau Espínola, se convirtió en un problema enquistado en la ciudad.
Este diario intentó comunicarse con funcionarios del Municipio que puedan informar sobre las tareas que realizan al respecto, sin embargo el intento fue vano.
Los desechos son arrojados en la vía pública y en algunos lugares hasta se naturalizó la convivencia con la basura a escasa distancia de los hogares y de donde juegan los niños, otros piden a gritos salubridad y esperan que la respuesta de los funcionarios llegue pronto.
La Ex Vía y frente al Club Huracán
En la ciudad siempre fueron señalados dos lugares como los más problemáticos en lo que a depósito irregular de basura se refiere. La zona de la Ex Vía y los terrenos del antiguo aeroclub, frente a la cancha de Huracán Corrientes, la basura es un problema de nunca acabar. El primero de ellos, ubicado a solo 10 cuadras del microcentro.
El otro, en la esquina de Sarmiento y Teniente Ibáñez. Allí, un terreno baldío se convirtió en un depósito de residuos. Los vecinos elevaron innumerables quejas, pero la basura se sigue depositando en el lugar.

Comentá la nota