Pese a la lluvia, miles de fieles rosarinos veneraron a San Cayetano

Pese a la lluvia y las malas condiciones meteorológicas, miles de rosarinos veneraron ayer a San Cayetano. Desde muy temprano fue incesante el peregrinar de fieles por la iglesia ubicada en Buenos Aires al 2100 para expresar su agradecimiento al Patrono del Trabajo.
Pese a la lluvia y las malas condiciones meteorológicas, miles de rosarinos veneraron ayer a San Cayetano. Desde muy temprano fue incesante el peregrinar de fieles por la iglesia ubicada en Buenos Aires al 2100 para expresar su agradecimiento al Patrono del Trabajo. Tras la misa central, no se realizó la tradicional peregrinación sino una breve caminata por el barrio.

El arzobispo de Rosario, José Luis Mollaghan, estuvo a cargo de la ceremonia y, en diálogo con la prensa, pidió por el acceso al trabajo y una vida digna "para todos". En la oportunidad, dedicó parte de su homilía a repudiar el narcotráfico (ver aparte).

En la Guardia Urbana Municipal (GUM) admitieron que la cantidad de personas que hubo este año en la igle "fue muy importante, con la particularidad de que al llover durante gran parte del día los rosarinos ingresaron a la parroquia que, por momentos, desbordó". A lo largo de la jornada hubo operativos de tránsito en la zona y cambios de recorridos de líneas del transporte urbano.

El cura párroco Marcelo Olivera reconoció: "Siempre tenemos una gran afluencia. Sabemos que San Cayetano convoca y lo vemos en todo el país. No llevamos una estadística, pero podemos decir que es mucha gente la que se acerca por su fe y amor al Patrono del Trabajo".

"En los últimos tiempos tenemos una gran afluencia a nuestra Cáritas parroquial. La necesidad de la gente es una realidad. En cuanto a la fiesta de San Cayetano, la convocatoria es multitudinaria siempre porque los rosarinos participan por su amor al santo y para pedir la fuente de trabajo y la armonía de la familia. Está tan arraigada la devoción de los creyentes que no podemos decir que es proporcional con las dificultades económicas. El amor está más allá de las necesidades económicas", manifestó el sacerdote.

Las puertas del templo fueron abiertas a la medianoche, con decenas de personas que se encontraban esperando para agradecer o bien pedir trabajo.

A partir de las 5 hubo misas cada hora y se brindó el servicio de confesiones para los que desearon cumplir con ese rito. En total, participaron 29 sacerdotes.

Cerca de las 15 se realizó una breve caminata de fieles con la imagen de San Cayetano. La marcha culminó con una misa presidida por Mollaghan. Entrada la noche, aún seguían acercándose fieles a la parroquia.

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