La ingeniera Acevedo afirmó que los productos de “Pescado para Todos” fueron controlados e indicó que están en buenas condiciones de mantenimiento.
La Ingeniera Rocío Acevedo, miembro del equipo de Bromatología Municipal explicó las características que debe tener un pescado en buenas condiciones y cuáles son los datos a tener en cuenta a la hora de adquirir un pescado en los puntos de expendio. Afirmó que los productos de “Pescado para Todos” fueron controlados e indicó que están en buenas condiciones de mantenimiento.
“El pescado de mar siempre tiene un olor más fuerte que el de río y siempre va a tener un olor aunque esté congelado”, explicó Acevedo sobre las diferencias que existen entre los dos tipos de pescados. La profesional afirmó que olor y color son las dos características principales a la hora de observar un pescado a comprar.
“Se debe controlar que tenga un olor y color normal para un atún congelado”, afirmó Acevedo sobre los casos que Bromatología Municipal observó en la mañana de ayer e indicó que los filetes deben estar separados entre sí, siendo esa característica clave para saber si se perdió la cadena de frío.
“Los filetes deben estar separados, si están juntos quiere decir que se cortó en algún momento la cadena de frío”, dijo la funcionaria mientras que aclaró que los filetes controlados de “Pescado para Todos” se encontraban separados y en buenas condiciones de la cadena de frío: “Que no tenga olor no es normal y que tenga un olor nauseabundo tampoco lo es”, expresó.
Preocupados
Vecinos de la ciudad se hicieron presentes en la Dirección de Bromatología pidiendo a los funcionarios del área que verifiquen el estado de los alimentos y en dichos controles se determinó que en algún momento perdieron la cadena de frío volviéndose productos peligrosos para el consumo.
“En esos casos ese pescado tuvo un problema pero no sabemos en que parte o en qué circunstancias se cortó su cadena de frío”, afirmó Acevedo mientras ratificaba que un profesional de Bromatología realizó un control sobre el precinto que debe estar asegurado en el camión del programa nacional que transporta los pescados y que se coloca en el frigorífico del que parten.
“Se controlaron los termógrafos y estaban perfectos”, dijo haciendo referencia a los equipos que realizan graficas con las mediciones de temperaturas a las que son sometidos los productos alimenticios desde que salen del frigorífico hasta que llegan a destino y “avisan” en qué momento se produce algún corte en la cadena de frío.
El producto congelado no puede sufrir ningún tipo de descongelamiento y de producirse, no debe ser re congelado, según explicó la Ingeniera: “Una vez que se empieza a descongelar el pescado debe consumirse dentro de las 24 horas y no puede volver a congelarse ya que pierde muchos nutrientes con los jugos de descongelamiento”, dijo.
Las denuncias de vecinos fueron constadas por la funcionaria explicando que es necesario determinar en qué condiciones el usuario transportó el producto desde el mercado hasta su hogar: “A veces las condiciones de transporte no son las ideales”, afirmó Acevedo.
“Mi recomendación es verificar que el pescado tenga color y olor naturales y que se acerque al punto de venta con una conservadora para asegurar que la cadena de frío no se rompa en ningún momento”, afirmó la funcionaria mientras advertía que comer un pescado en mal estado puede traer consecuencias como ser intoxicaciones y alergias y pidió que ante cualquier duda por un posible mal olor de un producto puede acercarse a la Dirección de Bromatología (Salta 1092) para realizar un control del mismo y verificar si su estado es el correcto para consumo.
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