A pesar de las recientes lluvias, en Junín se estima un 30 % de pérdidas en el rinde de soja

En maíces tempranos, las caídas podrían ser mayores al 60 %, aunque en los tardíos se podrían obtener rendimientos cercanos a los históricos; las mismas perspectivas se extienden a otros partidos del norte de Buenos Aires
Los grupos CREA dieron a conocer un informe sobre el panorama de la soja en el Noroeste de la provincia de Buenos Aires, especialmente en el distrito de Junín.

Se transcribe textualmente:

Con una siembra que oscila entre 16 y 18 millones de hectáreas, la soja se posiciona como la principal fuente de divisas agrícolas y de recursos fiscales provenientes del agro a través de las retenciones a la exportación. Cobra relevancia, entonces, saber qué puede pasar con la producción de la campaña 2011/12, caracterizada por una fuerte escasez de lluvias a fines de 2011 y principios de 2012. Aunque en las últimas semanas las lluvias tendieron a normalizarse, no está claro en qué medida permitieron revertir los fuertes efectos negativos anteriores. Con modelos de simulación (programas de computación que imitan de manera muy detallada el crecimiento y desarrollo de los cultivos) es posible cuantificar de manera objetiva el efecto de la sequia experimentada en la presente campaña.

El Proyecto Clima de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola, en conjunto con el Servicio Meteorológico Nacional, lleva a cabo un “Pronóstico de cosecha” basado en la corrida de modelos de cultivos con información climática histórica y real. Al inicio de campaña, usando información histórica, se simulan los rindes (en este caso de soja) y a medida que avanza el ciclo del cultivo, esas simulaciones se van ajustando con la información climática real.

El último pronóstico se realizó el 20 de febrero, con gran parte del ciclo de la soja de primera cumplido. En el cuadro 1 se muestran los principales resultados obtenidos.

Para una soja de primera en un buen lote de Junín, sembrado en fecha adecuada y con una recarga inicial de agua del 80%, el efecto de la sequía fue importante y la recomposición de las últimas lluvias no alcanzaría para recuperar lo perdido: de un rinde de casi 3600 kg/ha que puede esperarse en una campaña normal, en 2012 no se llegaría a 2600 kg/ha, con una merma del 30% en el rendimiento esperado.

Las últimas lluvias, si bien fueron abundantes, llegaron cuando el cultivo ya había perdido gran parte de su capacidad de reacción y no mejoraron significativamente los rendimientos esperados.

Esta última estimación no tendrá demasiadas variaciones hacia adelante, porque la soja está transitando las etapas finales del ciclo, sin posibilidades de generar más rinde.

Aunque el panorama no sea el mejor, este rendimiento supera al de la tristemente recordada campaña 2008/09, en la cual la soja de primera rindió 1800 Kg/ha en Junín, es decir un 50 % de lo estimado al momento de la siembra.

Para el cultivo de maíz temprano (sembrado a mediados de septiembre, el planteo más frecuente en la zona núcleo) el efecto de la sequia fue mucho más dramático: de más de 10.000 kg/ha que puede esperarse en una campaña normal en ese partido, este año, en los mejores lotes se estarían obteniendo poco más de 4500 kg/ha, es decir, 56% menos. En lotes con alguna restricción edáfica, la caída del rendimiento sería mucho mayor, a 2500 kg/ha. Las lluvias llegaron muy tarde para el maíz temprano, cuando el cultivo ya estaba llenando el grano, con gran parte del rinde ya definido.

El maíz tardío (siembra de fines de noviembre), un planteo cada vez más común en los últimos años en la zona (aunque aún no predominante), puede ser la estrategia más favorecida en esta campaña. Las lluvias llegaron en momento oportuno para este cultivo (antes de que se empiece a generar los granos) y, por eso, el último pronóstico realizado indica que podrían esperarse rindes cercanos al potencial normal para la zona si no ocurren heladas tempranas.

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