Desde El Calafate, la presidenta Cristina Fernández ordenó a su gente a redoblar el respaldo al vicepresidente Amado Boudou, a pesar de las críticas al estudio jurídico del procurador general de la Nación, Esteban Righi, que no cayeron para nada bien
El ministro de Planificación, Julio De Vido, envió un comunicado que dice "Creo en Boudou y también en su relato", señaló.
En tanto, el senador, tras calificar la actitud de Rafecas de "poco seria e imprudente", en una entrevista a la agencia oficial Télam acusó a la prensa "de provocar la salida de Boudou para lesionar y darle un golpe al Gobierno".
De Vido fue más allá. "Con mi silencio no voy a ser cómplice del corifeo de los voceros de las corporaciones", completó.



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