En medio del "boom" de la construcción en la ciudad, una profesional analizó la incidencia de los aumentos de costos en el precio final de los inmuebles en lo que va de este año, a pesar de lo cual la tendencia actual es incrementar el número de las edificaciones. Asimismo, afirmó que lejos de estimular este proceso desde el Estado se imponen gravámenes cuya incidencia hace elevar los valores de los departamentos aún más.
Entrevistada en el programa "Un Cacho de mañana", por FM 98Pop, destacó el presente de la ciudad y se refirió a la magnitud de los incrementos en los precios. "Olavarría tiene una particularidad respecto del resto de las ciudades: se está haciendo demasiada cantidad de departamentos. Si bien los precios no se han mantenido, tienen desde comienzo de año hasta esta época alrededor de un 20 por ciento de aumento en los diversos rubros. Por ahí en total no da un 20 por ciento, pero sí en la suma porque hay rubros que aumentan periódicamente y otros que no lo hacen tanto", aseguró.
Sin embargo, consideró algo lógico la evolución de precios aunque fustigó otras cuestiones no menos importantes. "Tenemos un gran problema: hay costos que son totalmente improductivos y que han aumentado mucho". Un dato: para la conexión del servicio eléctrico se cobra "el importe de la mano de obra o de los materiales. Es un canon que se puso en 2006, no sé cuál es la razón -políticamente no la conozco-, pero en un departamento hay que pagar un canon equiparable a la mano de obra o los materiales de lo que cuesta hacer un departamento. Pero no se está brindando un servicio por eso: dicen que es por el abastecimiento de las redes que han tenido que hacer, no es sólo en Olavarría, es una resolución provincial", refirió.
En ese contexto, el incremento de los costos en la construcción desde enero hasta ahora es de "un 20 por ciento sobre el valor real por metro cuadrado". El precio de la mano de obra "también ha aumentado, pero no en la proporción que en otros gremios". Además esa mayor demanda alcanza a "los oficios: llámese plomeros, yeseros, electricistas; todo ese espectro ha aumentado mucho".
Existe una diferencia a favor del Estado en cada venta de materiales al sector privado: "Cuando vas a hacer una compra te descuentan el cuatro por ciento, pero como empresa aportamos el 3,5 por ciento que se puede tomar como crédito, pero que luego ese 0,5 por ciento demás es muy difícil que lo devuelvan. Eso también es un impuesto provincial, es decir que como empresa siempre estamos financiando al Estado: se aplica a toda persona, ya sean particulares o privados".
Así, ambos gravámenes "son distorsiones que tiene este país, porque quizás los artículos no son tan caros pero se encarece la construcción por cosas tributarias. No entiendo, porque con tanto dinero que se recauda se podrían hacer muchas cosas", planteó Ocampo.
La profesional dijo que "la bolsa de cemento costaba alrededor de 22 pesos a principio de año y ahora anda en los 28 pesos, pero no ha sido la variable más cara de todas. Hay otras que son mucho más caras y se nota en cosas que aparentemente serían más pequeñas, por ejemplo todo lo relacionado con terminaciones, grifería, sanitarios. Estamos investigando porque en estos momentos se están lanzando algunas líneas alternativas dentro de los productos o también segundas marcas".
Por otra parte, destacó un contrasentido dado el particular enclave de Olavarría, ya que los recursos no renovables utilizados en la construcción son los que no registran variaciones aún. "Es una paradoja, los recursos no renovables, como los áridos, son los que prácticamente no han tenido aumentos de precios; todo lo que sea arenas, granzas, pedregullos. Es decir que en algún momento, lamentablemente, nos vamos a quedar sin sierras. En Tandil, por ejemplo, ya empezó esa discusión", recordó.
Por último, explicó que "en la parte de albañilería falta formar gente especializada. Habría que hacer algún programa de trabajo para formar sobre todo gente joven, porque se da que está trabajando mucha gente mayor en las obras por una cuestión de experiencia. A veces, a nosotros como empresa constructora nos conviene la gente mayor porque tiene una experiencia de hacer las cosas bien".
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