El mundo espera un crecimiento moderado del 3%. Argentina se encuentra con el desafío de implementar una serie de medidas económicas para sostener el modelo de producción nacional.
Mientras en Argentina se negocian alzas salariales cercanas al 30%, en muchos países de Europa se negocian importantes rebajas para poder subsistir. El gobierno de España estima una caída del 1,7% de su PBI con una desocupación cercana al 24,3%, tan solo durante el 2012. Esto representa 6 millones de hermanos españoles sin trabajo. Mientras tanto en Argentina cerramos el 2011 con un 6,7 % de desempleo. Lo que poco cuesta, poco se estima.
Crecimiento del PBI
El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo en enero sus previsiones de crecimiento mundial para el 2012 del 4% al 3,3%, motivado principalmente por la crisis en Europa. América Latina y el Caribe reducirían su crecimiento al 3,6% para 2012 y al 3,9% para 2013.
Las expectativas de crecimiento global durante 2012 serían del 1,2% para las economías desarrolladas y del 5,4% para los países emergentes. Nuestro principal socio comercial, Brasil, crecería un 3%. China continuaría a la cabeza con un 8,2%. Su vecina India le sigue de cerca con un 7,3%. Estados Unidos crecería 2,2% junto con un moderado 1,9% de parte de Japón. Sin embargo, la Eurozona decrecería un 0,2%.
Mientras el presupuesto nacional estima un crecimiento del orden del 5%; distintas consultoras privadas estiman que Argentina crecerá entre 3 y 4%. Cifra inferior al 7,8% registrado durante el 2011. El mayor crecimiento económico del mundo en 2011, detrás de India y China.
Por otro lado, la inflación oficial estimada ronda el 9,2% para 2012, contra las estimaciones privadas cercanas al 20%. Existe una incertidumbre respecto al impacto que va a tener la reducción de subsidios como así también la crisis financiera internacional en el nivel general de precios.
Sintonía fina de subsidios
Con un apoyo del 54% del electorado el Gobierno nacional comenzó la sintonía fina de su gasto público, sobre todo orientado a la reducción de distintos subsidios. Según la Asociación Argentina de Presupuesto, en el 2011 los mismos generaron un costo fiscal al Estado de 74.000 millones de pesos (17.000 millones de dólares). Esto es un 50% más que en 2010. Las mayores partidas se corresponden para la empresa de suministro eléctrico Cammesa (Compañía Mayorista del Mercado Eléctrico SA) y, Enarsa (Energía Argentina SA) por la importación de combustibles. En 2011 Argentina tuvo que importar hidrocarburos por 9.400 millones de dólares, un 110% más que en 2010.
El resto de los subsidios se distribuyen en el transporte automotor, ferroviario, subterráneos y empresas estatales como Aerolíneas Argentinas, entre otras. Hay que considerar además que dentro del presupuesto nacional existen importantes partidas destinadas a distintos regímenes de promoción, programas de asistencia social y obra pública.
Control de importaciones
La necesidad de un saldo comercial positivo es política de Estado. El país no sólo necesita asegurarse divisas para hacer frente al pago de la deuda, sino sobre todo mantener el nivel de gasto e inversión pública durante 2012.
En 2011, las exportaciones aumentaron 24% contra un aumento del 31% del nivel de importaciones, generando un superávit del orden de los 10.347 millones de dólares. Se ha implementado un controvertido sistema de control de importaciones, mediante el cual las empresas deben justificar a través de una declaración jurada el monto y motivo que autorice su operación comercial.
Si bien Argentina fue uno de los países que tuvo en 2011 un considerable aumento de sus importaciones en comparación con otros países, muchos empresarios advierten el potencial riesgo que implicaría el sistema de control para la cadena de suministros de insumos de la industria nacional.
El proceso de sustitución de importaciones iniciado no tiene aún la capacidad para abastecer la totalidad de bienes (repuestos, material tecnológico, maquinarias, entre otros) que algunas empresas requieren. La fabricación de computadoras fijas y portátiles marcó un récord al superar los 3.380.000 unidades en 2011, gran parte de las mismas ensambladas con insumos provenientes del exterior.
Las reservas monetarias del Banco Central bajaron en 2011 de 52.000 millones de dólares a cerca de 45.000 millones, pareciendo haber alcanzado un piso pese a la fuga de capitales al exterior y merced al nuevo mecanismo de control para la compraventa de moneda extranjera.
Para el año en curso, se espera un aumento del 8,8% en las exportaciones alcanzando los 90.800 millones de dólares, y de un 8,1% en el nivel de importaciones por un total de 82.250 millones de dólares. De este modo se generaría un superávit de 8.550 millones de dólares, levemente inferior al del 2011.
En Mar del Plata en particular, un sector que se encuentra muy ligado al desempeño de la economía externa es el pesquero. Más del 95% de su producción de pescados y mariscos se exporta. El país generó en 2011 más de 1.500 millones de dólares, siendo Brasil y Europa sus principales destinos. La extensión de la reducción de los derechos de exportación para sus productos, junto a otras medidas de promoción adicionales, se hacen necesarias a fin de mantener los destinos comerciales actuales y , de este modo, poder salir a captar nuevos mercados en Asia y Africa.
En síntesis, Argentina debe empezar a controlar incluso sus pequeños gastos para defender la industria y el empleo nacional. Basta un pequeño agujero para que se hunda un barco.

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