Más de 300 personas recibió desde su apertura el albergue de la Casa Paraguaya en Resistencia

Con una capacidad inicial de 20 camas y otras 13 que en breve se agregarán, hace poco más de tres meses comenzó a funcionar en Resistencia el primer albergue de la Casa Paraguaya, destinado a personas de escasos recursos que se trasladan desde Paraguay y también desde el norte del Chaco hasta la capital, para recibir atención médica especializada y de alta complejidad en los hospitales Perrando y Pediátrico Avelino Castelán.

Desde su apertura ya pasaron por allí más de 300 personas.

El albergue está ubicado en avenida 9 de Julio 1820 y su funcionamiento y la administración están a cargo de la comisión directiva de la Casa Paraguaya en Resistencia. Se trata de un inmueble alquilado con recursos gestionados por la institución y el Consulado de Paraguay en el Chaco ante la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).

Según resaltó ante NORTE Julio César Velazco, presidente de la Casa Paraguaya, el lugar no sólo está disponible para los oriundos del vecino país sino también para personas que llegan desde Las Palmas, La Leonesa, Puerto Bermejo y otras localidades del norte chaqueño, dada la capacidad colmada que tienen los albergues Madre Teresa de Calcuta o Brazos Abiertos.

El equipamiento del hospedaje (muebles, electrodomésticos y otros elementos) fue aportado por el Consulado del Paraguay, instituciones allegadas, amigos particulares e integrantes de la Casa Paraguaya. En tanto, cada persona que se aloja allí debe realizar un aporte de diez pesos para afrontar gastos fijos tales como impuestos municipales, energía eléctrica, agua, gas, elementos y artículos de limpieza y personal de higiene, como así también un seguro de responsabilidad civil.

Más de 300 personas

Desde su habilitación a la fecha se albergaron 357 personas, lo que grafica la necesidad del lugar. “Esto habla del cumplimiento de las expectativas y del logro de esta institución, que viene a llenar una necesidad verdadera de larga data de complementarse con los albergues existentes”, resaltó Velazco.

“Son personas humildes que provienen de todos los rincones del Paraguay, en busca de mejorar su salud. Vienen de Asunción y de los departamentos de San Pedro, Cordillera, Misiones, Itapúa, Ñeembucú”, describió Lucía Velaustegui, una de las integrantes de la organización.

La idea de montar el hospedaje surgió tras observar que eran muchos los oriundos del vecino país que amanecían en las calles y plazas, durmiendo sobre los bancos y expuestos a la intemperie. Incluso en muchos casos eran asaltados, lastimados y quedaban sin sus escasos recursos.

Los enfermos del Ñeembucú son los más numerosos y una gran cantidad de ellos llegan con serios problemas renales, lo que los obliga a someterse a constantes sesiones de diálisis. Igualmente, los accidentados con fracturas complejas que requieren de prótesis de platino y no cuentan con los recursos necesarios acuden al servicio de los argentinos.

“Allí comienza nuestra tarea, para conseguir que estos compatriotas sean tratados convenientemente. Lamentablemente, en nuestro país aún es imposible que los pacientes con estos problemas sean atendidos gratuitamente”, expresó la encargada en una entrevista publicada por el diario ABC de Paraguay.

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