Más de 350 personas cortaron la Ruta 12 en reclamo de más seguridad

Más de 350 personas cortaron la Ruta 12 en reclamo de más seguridad
Ayer fue un día paradógico. En principio fue un 25 de mayo con vecinos en la calle, reclamando también libertad, información y un mejor futuro; como hace 202 años.

Además, fue irónico ya que mientras 350 vecinos pedían por seguridad y por la garantía efectiva de sus derechos humanos, funcionarios del Ejecutivo municipal no se hayan presentado y, en cambio, decidieran estar con Teresa Parodi, una artista comprometida con estos valores. Fue irónico que en la tierra del secretario de Justicia de la Nación, Sergio Berni, se corte un paso interprovincial pidiendo mayor seguridad. Y es irónico que haya más de treinta efectivos de Gendarmería Nacional y doce policías en vehículos custodiando a estos vecinos en la rotonda cuando el principal reclamo era eso, mayor presencia de las fuerzas de seguridad pero en la calle y todos los días.

Y la de ayer no fue una marcha más, ya que incorporó a muchos vecinos que antes eran apáticos y que ahora entendieron que debían dejar la “indignación de peluquería”, la “preocupación doméstica frente al televisor” y la “charla de café”. Que la gravedad de los delitos y los hechos cotidianos llevan a hacer algo, a reclamar algo. Claro que la mayoría de los zarateños aún siguen con aquellos discursos porque ayer hubo nada más que 350 personas.

Tampoco fue una marcha más porque la problemática se está analizando de otra manera. Los vecinos ya no reclaman “desde afuera” a la policía, sino que reconocen que es una fuerza “colapsada” a nivel local. Que ellos mismos quieren ser parte de la solución y les convidaban a los policías presentes su ayuda y su compromiso en función de combatir el delito. “Yo siempre hice la denuncia, le sugiero a otros vecinos damnificados a que la hagan y estoy a la expectativa de cualquier movimiento en mi barrio. Si ellos no pueden, hay que ayudarlos en la prevención: No hay que tener miedo de salir, sino estar atentos y confiar en quienes nos cuidan, a pesar de que no tengan móviles ni efectivos”, expresó un jubilado. En respuesta, efectivos de ambas fuerzas les aclaraban que ellos también son potenciales víctimas de la inseguridad y que tenían miedo por sus hijos.

La columna principal salió cerca de las 15 horas desde la plaza de Villa Fox, en Larrea y Justa Lima, con dirección a la rotonda de acceso a nuestra ciudad. En su avance fue integrando a más vecinos, que llevaban banderas argentinas y pancartas pidiendo justicia y seguridad. En Larrea y avenida Lavalle se le sumó un grupo de taxistas y remiseros que también vienen pidiendo por mayor seguridad en sus trabajos diarios. Sin ningún tipo de sobresaltos y en perfecto orden, fueron avanzando hacia la rotonda con la colaboración de dos efectivos policiales que iban abriendo paso y reordenando el tránsito de la entrada a la ciudad.

Forcejeos con

GendarmerIa

Al llegar a Teodoro Fels y Lavalle, un cordón de gendarmes esperó a los vecinos. “Habíamos consensuado con los organizadores que la marcha se iba a desarrollar hasta aquí. Tuvimos dos reuniones previas y habíamos acordado eso; más que nada para resguardar la integridad física de los vecinos en una ruta nacional con mucho tránsito”, expresó el Comandante del Escuadrón de Seguridad Zárate- Brazo Largo, Sergio Capdevilla. En sintonía con sus palabras, el cordón de gendarmes no dejó pasar a vecinos, muchos de ellos jubilados, mujeres y jóvenes. Se sucedieron forcejeos, empujones y la paz que venía trayendo la marcha se desvirtuó. Quebrada la primera línea de contención de gendarmes, llegaron corriendo más efectivos de la fuerza y montaron una segunda línea para impedir el paso. Sin suerte, fueron literalmente arrastrados por los vecinos hasta arriba del puente que atraviesa la vía. A raíz de esto, hubo reclamos de dos jóvenes que acusaron golpes de parte de los gendarmes y de otros vecinos que denunciaron, “se nos están riendo en la cara. Nos preguntan para qué vinimos y nos toman el pelo”, se quejaban indignados algunos vecinos.

Más allá de este conflicto, los cordones de Gendarmería cedieron, depusieron su actitud y acompañaron a los vecinos, reorganizando el tránsito para que no haya accidentes en la zona de la rotonda. Allí los vecinos dieron dos vueltas a la rotonda, siempre colaborando con la fuerza y dejando un carril libre. Luego se agruparon sobre la ruta 6; cortando también la colectora. Y ya cerca de las 16 horas volvieron a dar otra vuelta para convocar al Jefe Distrital, Eduardo Molina, y al Comandante de Gendarmería, Sergio Capdevilla, en el medio de la rotonda con el objetivo de entregarles un petitorio.

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