“El personal que no marque el ingreso tendrá ausente”

El gerente general del San Bernardo, Jaime Castellani, aseguró que “no hay marcha atrás” en la norma que dispuso cambiar el sistema de control de asistencia del personal. En el hospital trabajan 1.398 agentes, según el padrón electoral que se utilizó en las últimas elecciones, hace 3 semanas.
¿El domingo entra en vigencia el nuevo sistema de control de asistencia de personal...?

Así es. El Ministerio de Salud Pública resolvió instrumentar un sistema biométrico o digital para el control universal de asistencia, porque hasta ahora coexisten dos modalidades: una operadora de reloj tarjetero para algunos y para otros una planilla manual, donde cada uno de puño y letra firma y pone la hora de entrada y salida según su reloj.

¿Desde enero será parejo para todos...?

Es un sistema moderno, bárbaro, con ventajas, además de rápido. En este hospital ahora somos todos iguales.

¿Qué pasará con aquellos que no quieran registrar sus huellas digitales?

No existe esa posibilidad. Empieza a regir para todos el 1 de enero. Quien no registre su asistencia con la nueva modalidad será su problema, legalmente quedará ausente. No sé cómo lo hará después para cobrar su sueldo...

¿Junto con el año concluye su mandato como gerente general...?

Efectivamente está terminando mi misión. En los próximos días me sucederá la persona que disponga el Gobernador provincial, de entre los tres candidatos más votados. Pero ojo: solamente me voy de la gerencia, no del hospital. Hace 26 años que soy cirujano del Servicio de Tórax y médico de guardia los sábados.

¿Lleva casi una década al frente del primer hospital de la provincia...?

En la práctica fueron casi 12 años, fui el subgerente y asumí en junio de 2003. Después gané dos elecciones consecutivas.

¿Bajo su gestión, ¿en qué cambió el San Bernardo?

Lo transformamos entre todos. Si bien soy la cabeza, hay todo un equipo. Mis colaboradores inmediatos, el personal, la comunidad, los funcionarios. Entre todos hicimos una transformación, desde lo edilicio hasta el factor humano que es lo más importante. Siempre dije que esta gerencia es revolucionaria y subversiva, porque tuvimos la audacia de hacer los cambios que la gente necesitaba. La filosofía que tenemos es trabajar mucho y bien. Estamos seguros de que quienes nos sucedan harán lo mismo.

¿Qué le deja pendiente al próximo gerente general?

Lo que no pude terminar fue la remodelación integral de Traumatología y Terapia Intensiva... Me hubiera gustado, pero le dejo un hospital que trabaja ordenado, que da soluciones a los problemas de salud de la gente. Es cierto que muchas veces está un poco sobrecargado, lo que no depende de nosotros sino de los problemas que estamos teniendo por la alta demanda. Este hospital no atiende solo la demanda de capital y del interior, sino también de provincias y países vecinos.

¿Al término de su mandato, y también del año, ¿cuál es su aspiración personal?

Desearle un muy buen año a todo el personal del hospital San Bernardo y a toda la comunidad. Pedirle que lo pasen en familia, que no abusen de la bebida, que sean moderados en todo. También con la comida pero muy especialmente con el alcohol, que es la causa de que muchas familias pasen estas fiestas llorando en nuestra guardia. Ojalá no usen pirotecnia, pero si lo van a hacer que sean prudentes. En realidad, mi aspiración es que nadie necesite venir a la guardia.

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