Un grupo de vecinos del barrio Santa Elena envió una carta al intendente Oscar Luciani dando cuenta de los problemas que padecen con la red cloacal. Olores nauseabundos, patios inundados, sanitarios que no desagotan y aguas servidas en las calles son algunas de las contrariedades que deben soportar.
Los firmantes residen sobre Rodolfo Moreno entre Santa Elena, Dorronzoro y otras calles aledañas, y afirman que "venimos sufriendo ya hace más de 2 meses un grave problema con respecto a la red cloacal. Las cloacas permanecen tapadas varios días a la semana y todos los vecinos padecemos, además del horrible olor y contaminación ambiental, el terrible inconveniente de ni siquiera poder ir al baño porque no desagotan los depósitos y en las bachas de cocina no se puede lavar ni un vaso porque el líquido retrocede".
"Además muchos sufrimos la salida de los líquidos cloacales desde las cámaras de inspección porque al estar todo tapado eso revienta y drena constantemente por ahí. En más de una oportunidad y más de un vecino se ha comunicado telefónicamente a obras sanitarias para hacer el reclamo y muchas veces hemos tenido respuestas como: "yo tomo el reclamo pero en cuanto puedan los muchachos pasarán porque están muy atareados" o "el tractor se rompió y no sabemos para cuando lo tendrán", etc., y después cuando pasan se encuentran con que ya bajó o que no tienen los medios para solucionarlo". Los vecinos apuntan a "la boca de tormenta que se encuentra en la esquina de Rodolfo Moreno y Dorronzoro, que muchas veces revienta corriendo por la calle los líquidos cloacales", al tiempo que señalan que el personal de la Dirección de Obras Sanitarias no puede brindar soluciones efectivas "porque están muy tapadas con todo tipo de residuos, ya que en la misma cuadra se encuentran funcionando varios negocios que aparentemente arrojarían sus desperdicios a la red cloacal".
Las situaciones descritas coinciden con otras que fueron oportunamente denunciadas por este medio, afectando las inmediaciones de la Escuela Nacional Nº 5, el Cementerio Municipal, la Escuela Nº 7 y el Jardín de Infantes Nº 909. Todos los casos remiten a un problema de fondo: la insuficiencia y saturación del sistema cloacal, que se agudiza en ciertas zonas del distrito. En el barrio Santa Elena, además, confluyen otros factores que agravan el cuadro: las presuntas descargas ilegales de líquidos cloacales -denunciadas por los propios vecinos- y una estación de bombeo fuera de servicio en la calle San José, que de estar en condiciones ayudaría a que los líquidos circulen con mayor fluidez.
Por último, los vecinos se preguntan: "¿Existe un control o inspección de cómo están realizadas las conexiones de red cloacal?, ¿Todos los negocios son inspeccionados antes de ser habilitados?, ¿Se realiza luego continuamente ese control?".

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