Persiste la desigualdad en el acceso a la salud

El 40,2% de las mortalidades maternas se produce por causas obstétricas directasEl 40,2% de las mortalidades maternas se produce por causas obstétricas directasUna investigación de CIPPEC indica que la esperanza de vida al nacer y la salud materno-infantil muestran grandes desigualdades entre provincias.
Aunque se redujo la tasa de mortalidad infantil a nivel país, por cada 10 niños menores de un año que mueren en Tierra del Fuego, fallecen 45 en Formosa. Además, la mortalidad materna aumentó en la última década.

A pesar de que creció la inversión en salud, los principales indicadores sanitarios muestran que persisten grandes desigualdades entre provincias. Así se evidencia en una investigación de CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), que compara la esperanza de vida al nacer y la salud materno-infantil en las distintas jurisdicciones.

Durante la última década, la tasa de mortalidad infantil y la de niños menores de cinco años presentaron una reducción de 5,5 y 6,4 puntos, respectivamente. Sin embargo, resta mucho por hacer, en 2009 (último dato oficial disponible), el 55% de las muertes neonatales y el 52% de las post-neonatales podrían haberse evitado con diagnóstico y tratamiento oportuno. “La comparación internacional es poco alentadora: la Argentina tiene valores más altos y un menor ritmo de descenso de la mortalidad infantil que otros países de la región con condiciones similares. Brasil, que históricamente se ubicó detrás de la Argentina en indicadores sanitarios, la superará pronto en caso de mantenerse el actual ritmo de descenso”, explicó Federico Tobar, investigador principal del Programa de Salud de CIPPEC.

Además, las diferencias entre provincias registran brechas inmensas, que no se acortaron en el último lustro. Mientras que en 2009, Tierra del Fuego, Neuquén y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tenían tasas de mortalidad infantil menores a 8 por mil nacidos vivos y tasas de mortalidad en menores de cinco años menores a 10 por mil nacidos vivos, Formosa, Chaco y Corrientes superan la tasa de 15 para ambos indicadores.

Así, por cada 10 niños menores de un año que mueren en Tierra del Fuego, fallecen 45 en Formosa y, por cada 10 menores de cinco años que mueren en Tierra del Fuego, perecen 36 en Formosa.

La mortalidad

materna, en alza

Según la investigación de CIPPEC, basada en datos oficiales, la mortalidad materna no presentó ninguna mejora en los últimos 10 años, e incluso aumentó. “Hay distancias regionales inaceptables: Catamarca tiene una tasa de mortalidad materna ocho veces mayor a la de Río Negro o a la de la ciudad de Buenos Aires”, señaló Sofía Olaviaga, coordinadora del Programa de Salud de CIPPEC.

El 40,2% de las mortalidades maternas se produce por causas obstétricas directas que resultan de complicaciones en la gestación, mientras que el 38,5% obedece a causas obstétricas indirectas originadas en enfermedades preexistentes o que evolucionan en el embarazo. Recién en tercer lugar se ubica el aborto, que explica el 21,2% de las muertes. “Ocho de cada 10 muertes maternas se explican por la incapacidad de las políticas sanitarias”, afirmó Tobar.

La esperanza de vida registra una evolución positiva

Según los últimos datos disponibles, la Argentina presenta para 2009 una esperanza de vida al nacer de 75,4 años -72 años para varones y 78,7 años para las mujeres-. “Si bien el país registra una evolución positiva en el indicador, la comparación con otros países de la región con ingresos per cápita similar evidencia un ritmo de crecimiento menor y la pérdida de liderazgo sanitario”, indicó Tobar.

Por otro lado, la comparación provincial del mismo indicador también confirma que persisten profundas brechas entre regiones y grupos poblacionales. Mientras que Chaco posee una esperanza de vida al nacer de 69,97 años, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires alcanza los 75,91 años.

“El mayor desafío para reducir las significativas brechas es fortalecer la respuesta en las regiones más rezagadas”, concluyó Tobar.

Comentá la nota