A las 11.01 de ayer, el Comando Radioeléctrico recibió el llamado de una persona que alertó que en Roca y Pellegrini circulaba un vehículo con varios pasajeros sospechosos. Era un Ford Escort azul dominio VYH 124, que no pudo ser captado por la cámara del Cecom ubicada en Bartolomé Mitre y San Martín, pero que fue divisado por un móvil de la Seccional Tercera en Roca y Falucho.
Persecución.
El Escort ingresó a la Laguna Don Tomás y dobló hacia la izquierda en El Fortín. Según las autoridades policiales consultadas, los agentes lo siguieron manteniendo una cautelosa distancia, y avisaron por radio al resto de las patrullas de la ciudad.
Acorde a la versión oficial, cuando el Escort llegó a un profundo badén de cemento que hay sobre la calle de tierra, uno de los pasajeros arrojó por la ventana una bolsa. Los uniformados tomaron nota de la acción y continuaron el seguimiento.
Cuando los perseguidos llegaron a Uruguay, doblaron hacia la izquierda y luego a la derecha por Perón, rumbo a Toay. Llegaron a la primer rotonda y bajaron por la colectora de Circunvalación. Hicieron dos cuadras y tomaron Macachín hasta Unanue, donde viraron hacia la derecha. El móvil de la Tercera los perdió de vista tras esa maniobra.
Cuando llegaron hacia la colectora de Perón, el conductor del Escort dobló hacia la derecha, pero perdió el control del rodado y colisionó contra un árbol.
A pie.
Cuando el móvil que los perseguía llegó al lugar del impacto, los uniformados vieron a unas cuatro personas salir del rodado destrozado. El cabo Musche se bajó, corrió a dos de ellos y logró atrapar a uno, pero el otro sujeto lo golpeó en la cara y el cabo cayó al suelo. Los dos individuos comenzaron a patearlo, y entonces desenfundó su arma reglamentaria y efectuó un disparo intimidatorio hacia el aire, lo que hizo que sus agresores retomaran la huida.
Musche continuó la persecución a pie y vio que los fugitivos ingresaron a una vivienda del Barrio Jardín. Como vio que varias patrullas policiales llegaban al lugar se subió al techo de la casa, y ya con el apoyo de otros agentes ingresó al patio y redujo a uno de los sujetos, (y quizá le devolvió el golpe que sufrió en el rostro). El restante fue atrapado por otro efectivo que también ingresó en la casa.
En tanto, los otros dos pasajeros del Ford lograron evadir a pie al resto de los uniformados. Sin embargo, uno de ellos quiso confundir a los efectivos haciéndose pasar por un vecino del barrio Butaló. No lo logró y fue apresado.
Más personas.
Según fuentes confiables, los dos detenidos dentro de la vivienda del Barrio Jardín son hermanos de apellido Castro Patiño, de 29 y 21 años. El tercer capturado es Marcos Rodríguez (23), mientras que el cuarto sujeto, que burló a la policía, sería Waldemar Carra.
Las mismas fuentes deslizaron que dentro del vehículo colisionado podrían haber circulado uno o dos sujetos más, de los cuales uno sería un joven apodado "Chichano", y otro, supuestamente, sería el hijo de un conocido empresario de la ciudad.
Los tres detenidos quedaron involucrados en la causa por atentado y resistencia a la autoridad, lesiones y tenencia de estupefacientes (en la Laguna, a metros del badén, los investigadores hallaron la bolsa que habían arrojado, la cual contenía 51 gramos de cocaína), pero luego recuperaron su libertad. El auto, que no está registrado a nombre de ninguno de los involucrados, será revisado hoy por los peritos. Por el momento no se halló arma alguna, como se sospechó en primer lugar.
Se "disfrazó" de vecino
Marcos Rodríguez, uno de los pasajeros del Escort, logró evadir a pie a sus captores. Ingresó al barrio Butaló 2 pero no pudo continuar su huida, ya que aparentemente la zona estaba rodeada. Para colmo los efectivos policiales que había burlado le pisaban los talones. De todas modos tenía una ventaja: ninguno de sus perseguidores le había visto el rostro. Por lo tanto se sacó las zapatillas, la remera, tocó timbre en una vivienda al azar y aguardó que lo atendieran. El dueño de la casa salió al encuentro pero no llegó a entablar una conversación con el "visitante" ya que tres agentes se acercaron a su casa. Los efectivos no dejaron de notar que Rodríguez estaba descalzo y sin remera, al lado de una puerta abierta y en compañía del posible morador, y todo parecía indicar que era otro buen vecino del barrio Butaló. Sin embargo un agente notó un leve temblor en sus rodillas, y por lo tanto le preguntó al dueño de la casa "¿Este hombre es hijo suyo Don?". Tras la disimulada respuesta negativa, Rodríguez fue "invitado" a subirse al patrullero.
Colisión policial
Un agente de la Seccional Segunda que estaba en la Ciudad Judicial oyó por radio el pedido de apoyo y rápidamente se dirigió en un móvil hacia Perón entre Unanue y Mistral, donde se estaba desarrollando la persecución a pie. Pero cuando bajó por la colectora de la avenida Perón en contramano chocó de frente contra un auto de la Brigada de Investigaciones, que según autoridades consultadas estaba estacionado. El accidente no tuvo lesionados, y el agente de la Segunda no fue sancionado ya que colaboró en la captura de uno de los sujetos.
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