"El peronismo actúa como gobierno y oposición al mismo tiempo"

"El peronismo actúa como gobierno y oposición al mismo tiempo"
Alicia Servetto, investigadora, docente y autora del libro "73/76 El gobierno peronista contra las provincias montoneras", admitió, en una entrevista concedida a LA CAPITAL, que el peronismo actúa al mismo tiempo como gobierno y oposición.
"Con el peronismo se identifican sectores vinculadas a la izquierda más radicalizada como también los sectores de la derecha más nacionalista. Esa heterogeneidad es quizás, una de las claves para explicar las recurrentes crisis internas y que lleva a que el peronismo actúe al mismo tiempo como gobierno y oposición", señaló Alicia Servetto, doctora en Historia y magister en partidos políticos por la Universidad Nacional de Córdoba, y autora de "73/76 El gobierno peronista contra las provincias montoneras", libro que acaba de lanzar "Siglo XX editores". En una extensa charla con LA CAPITAL también reconoció que "la oposición está desarticulada y fragmentada", lo cual constituye "un problema para el escenario político actual".

- ¿Cuál fue el objetivo de este libro y cómo nació?

- Este libro fue producto de una investigación iniciada en el año 2000 y fue presentada en el 2008 como Tesis de Doctorado en Historia en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba. Se trata de una investigación histórica con énfasis en los procesos políticos provinciales durante los años del tercer gobierno peronista. El recorte del objeto de estudio fue el análisis de las provincias intervenidas por el gobierno central. Acusados de prestar apoyo a la izquierda peronista fueron destituidos Antenor Gauna en Formosa (noviembre de 1973), Ricardo Obregón Cano en Córdoba (marzo de 1974), Alberto Martínez Baca en Mendoza (agosto de 1974), Jorge Cepernic en Santa Cruz (octubre de 1974) y, Miguel Ragone en Salta (noviembre de 1974). A esta lista, debe agregarse la renuncia de gobernador de Buenos Aires, Oscar Bidegain en enero de 1974. En todos los casos se trató de la intervención de un gobierno peronista a una administración provincial del mismo signo partidario, cuyos gobernantes habían llegado al poder con un amplio apoyo electoral. Sobre la base de estos datos, el objetivo de la investigación fue analizar los conflictos provinciales que concluyeron con la intervención federal.

- ¿Qué característica saliente tenía una provincia "montonera" en 1973/76?

- El calificativo de "provincia montonera" se explica entre comillas, precisamente porque en estas provincias la Juventud Peronista y su brazo armado, los Montoneros, tenían una considerable influencia. Habían otorgado apoyo electoral y de movilización a estos gobernadores y estos mandatarios, a su vez, se habían apoyado en su aparato para dirimir la contienda electoral a su favor. Ahora bien, ninguno de estos gobernadores provenía del ala radicalizada del peronismo, es decir, ninguno de ellos provenía de montoneros. Sí es cierto que, durante la campaña, pronunciaban y exclamaban discursos y consignas que anunciaban el inicio del camino hacia el socialismo. También cabe destacar que estos gobernadores incluyeron entre sus colaboradores directos a dirigentes y militantes cercanos o en vinculación con montoneros. Estos hechos marcaron las primeras fracturas al interior de estos gobiernos. En este sentido, la primera línea de ruptura fueron las tensiones radicadas en las mismas fórmulas gubernamentales.

- Desde el '83 hacia acá se visualiza un "respeto" más grande hacia las autonomías provinciales. ¿Coincide?

- Coincido con la apreciación. Si bien hubo desde 1983 varias intervenciones, creo recordar que fueron seis (Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero y Corrientes, a estas últimas las intervinieron dos veces), es significativa la disminución comparada con otras etapas históricas. Esto da cuenta de que los conflictos entre gobierno central y gobiernos provinciales o los conflictos intrapartidarios discurren o se canalizan de otra forma, en términos más institucionales y de convivencia democrática.

- Las peleas internas en el PJ son históricas. El sector ortodoxo, con los sindicatos, la tendencia revolucionaria... Derecha e izquierda.

- Una de las características centrales del peronismo es la heterogeneidad de sectores e intereses que lo componen. Con el peronismo se identifican sectores vinculadas a la izquierda más radicalizada como también los sectores de la derecha más nacionalista. Esa heterogeneidad es quizás una de las claves para explicar las recurrentes crisis internas y que lleva a que el peronismo actúe al mismo tiempo como gobierno y oposición. La interna partidaria no es resuelta en sus propios canales intrapartidarios, sino más bien, sus conflictos son proyectados y dirimidos en el resto de las instituciones del Estado

- Usted es doctora en Historia y magister en partidos políticos por la Universidad de Córdoba. ¿Qué análisis realiza de este realineamiento en el seno del PJ entre las distintas vertientes, específicamente entre lo que se denomina kirchnerismo y el peronismo federal?

- Sin duda que hay un proceso de realineamiento del peronismo como también está sucediendo en otras fuerzas políticas. Es parte de las recomposiciones de las alianzas y de los juegos políticos para construir mayoría. Tendemos a simplificar el panorama del peronismo como si estuviera compuesto por dos grandes vertientes o corrientes, pero no se trata de dos vertientes o corrientes internas homogéneas y unidas, en todo caso, pienso que se trata de alianzas heterogéneas entre líderes locales, provinciales y regionales entre los cuales pueden existir, hoy por hoy, ciertas líneas de acción y pensamiento en común, pero esto no implica que más adelante los grupos internos no vuelvan a reacomodarse. El kirchnerismo, sin duda, construyó su liderazgo y su fuerza política desde el Estado y en torno a él se congregaron peronistas de los setenta, ex frepasistas, sindicalistas, activistas de movimientos sociales, algunos radicales. Pero el Frente para la Victoria, como tal, carece de estructura orgánica partidaria. Lo mismo cabe para lo que se ha dado en llamar peronismo "federal".

- ¿Cómo visualiza el rol de la oposición?

- La oposición está desarticulada y fragmentada. Y esto es un problema para el escenario político actual, porque como dice el politólogo italiano Gianfranco Pasquino, la calidad de la democracia depende no sólo de las virtudes de su gobierno sino también de la calidad de la oposición. La oposición debe representar la garantía y el derecho no sólo del disenso de las minorías, sino, y fundamentalmente, constituirse en la alternativa de poder, ello implica que la oposición debe contar con medios organizativos para ejercer eficazmente el control y constituir la otra cara del poder gubernativo. En el escenario político actual, la oposición carece de proyectos alternativos de poder, quizás la coalición Alfonsín-Binner pueda constituir una propuesta aglutinante de valores e intereses de sectores opositores al gobierno. La propuesta de Pino Solanas estimo que ha llegado a un techo electoral. El perfil político del PRO es claro, es decir, representa a determinados sectores y a determinada ideología, sin embargo, su liderazgo carece de consenso mayoritario. En este sentido, el panorama electoral de la oposición aún es incierto.

- Se ha celebrado el Bicentenario. ¿Fue sólo un desfile importante o sirvió para tomar conciencia de lo que fuimos y de lo que podremos ser?

- Las conmemoraciones son siempre oportunidad para pensar la sociedad en que vivimos, son fechas que permiten instalar en la esfera pública debates entre actores en pugna, algunos porque pretenden reforzar ciertos imaginarios, otros porque los impugnan. Las celebraciones del Bicentenario no escaparon a esta lógica. La celebración oficial fue la más grande y de más alto impacto, pero se soslayan todas las otras actividades que se realizaron desde distintas instituciones, oficiales y no oficiales: congresos, conferencias, publicaciones, muestras de arte, programas de televisión, etc, etc, etc, y en cada una de ellas el debate fue amplio, plural, en perspectiva histórica. Las celebraciones oficiales fueron un "desfile" de ciertos iconos de la historia argentina, y, en este caso, elegir unos y omitir otros, es todo un discurso político.

- Concretamente, ¿se "aprovechó", desde lo histórico, esta celebración del bicentenario?

- Creo que lo más importante es que el Bicentenario no pasó desapercibido para nadie, todos estuvimos involucrados, afectados, atravesados, con mayor o menor intensidad por las celebraciones de los 200 años de la Revolución de Mayo. Todos, en algún momento, nos hicimos la pregunta, ¿qué estamos celebrando? Este fue el mayor logro.

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